¿Cómo se hace...? / Arrendamientos Arrendamiento de vivienda / Normativa aplicable; relevancia de la voluntad de las partes


– Los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados a partir del 1 de enero de 1995 se rigen:

1º- Por la Ley de Arrendamientos Urbanos de 24 de noviembre de 1994, (LAU) Títulos I y IV cuyo contenido es de obligado cumplimiento en todos los arrendamientos de fincas urbanas que se destinen a vivienda o a usos distintos del de vivienda, sin posibilidad de exclusión por la voluntad de las partes.

2º- Por lo dispuesto en el Título II de la misma norma, dedicado a los arrendamientos de vivienda, y, en lo no previsto en el mismo, por la voluntad de las partes expresada en las propias estipulaciones del contrato, siempre que no modifiquen, en perjuicio del arrendatario o el subarrendatario, las disposiciones del citado Título, salvo que la propia norma lo autorice. En todo caso, la exclusión de la aplicación de los preceptos de la Ley, con el límite mencionado, deberá hacerse de forma expresa respecto de cada uno de ellos.

3º-Supletoriamente se aplican las disposiciones del Código Civil Título VI del Libro Cuarto.

Los arrendamientos de vivienda cuya superficie exceda de 300 metros cuadrados o en los que la renta inicial en cómputo anual exceda de 5,5 veces el salario mínimo interprofesional, se regirán, en primer lugar, por la voluntad de las partes, en su defecto por lo dispuesto en el Título II de la Ley y, supletoriamente, por las disposiciones del Código Civil.

– Los contratos de arrendamiento de vivienda celebrados antes del 1 de enero de 1995 se rigen por lo dispuesto en el Texto Refundido de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 24 de diciembre de 1964, y por lo dispuesto en el art. 9 del Real Decreto-Ley de 30 de abril de 1985 (si el contrato se celebró después del 9 de mayo de 1985), con las modificaciones introducidas por las disposiciones transitorias primera y segunda de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 24 de noviembre de 1994, que se aplican desde el 1 de enero de 1995.