¿Cómo se hace...? / ¿Por qué no triunfan las empresas o productos? / Introducción


Se falla sencillamente porque es difícil acertar. Y esto es así a pesar de tener una buena idea y estar dispuestos a trabajar duro.

Pueden fallar muchas cosas: las ventas estimadas, el producto, precio mal calculado, la publicidad y la promoción, etc..

Cuando se inicia algo, a no ser que tengamos cierta experiencia al respecto, aparece un escenario lleno de incógnitas: se desconoce cómo se comportarán los clientes potenciales, cómo quedará el producto final (y por tanto su coste de producción), cuál será su precio final, cómo reaccionará la competencia, etc. Partiendo de cero es difícil prever el futuro.  

A pesar de ello debemos hacer todos los estudios que podamos para obtener la máxima información y así reducir la incertidumbre. Recuerde: «A mayor información menor riesgo». Sobre todo es fundamental realizar el cálculo del Punto Muerto (o umbral de rentabilidad) para ver si al menos podrá cubrir todos sus gastos fijos.

¿Puede hacer algo más aparte de realizar todos los estudios?. Sí, debe estar con la realidad y no solo con sus sueños. Antes de lanzarse al mercado debe probar, experimentar y comprobar todo en el mundo real  (producto, precio, métodos de promoción, etc.) y estar atento  a todos los detalles que le proporcionen dichas pruebas, para así corregir, cambiar, retocar y modificar tantas veces como sea preciso, hasta dejarlo todo perfecto.

Es peligroso partir de una idea y sin comprobar nada (solo con unos estudios) decidir hacer un producto e intentar venderlo. Los clientes son los que compran , por eso hay que preguntarles y ver cómo responden, no vaya a ser que haga algo excelente que no le interese a nadie. Hay métodos como ”Test de concepto” , “Test de producto”, “Mercado piloto.”... que ayudan en esta tarea. Una vez comprobado todo, se decide entre seguir con la idea o abandonarla.

El secreto está en ir probando todo con los clientes potenciales lo antes posible; ir comprobando sobre la marcha. No esperar a tenerlo perfecto, aunque sea un prototipo o idea sin pulir. Cuanto antes se detecten los errores más sencillo y económico será corregirlos. Las pruebas permitirán saber qué debemos modificar. Es un proceso pesado pero imprescindible.

El método aplicable es el de “prueba y error”. Consiste en probar una alternativa y ver si funciona. Si es que sí, ya tiene una solución. En caso contrario pruebe otra diferente, y así hasta que funcione.

Nunca hay que darse por vencido. Si algo no funciona hay que CAMBIAR hasta encontrar el método que funciona.

Tener una buena idea es importante pero no olvide que la puesta en funcionamiento de la misma LO ES TODO. Esto es lo verdaderamente difícil e importante.