Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "Normalización y derecho contable: marcos nacionales en un contexto internacional"


Mª Dolores Urrea Sandoval

Subdirectora General Adjunta de Normalización y Técnica Contable
Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC)



El objetivo de dotar de seguridad jurídica a las transacciones económicas, en el contexto actual de una realidad cada vez más compleja rodeada de incertidumbre, es el propio de la normalización y del Derecho contable, permitiendo elaborar una información financiera clara y libre de sesgos para que los inversores trabajen en un contexto de confianza y contribuyendo a la estabilidad económica.

No obstante, mientras el Derecho contable es fruto de la capacidad legislativa pública con que cuentan las distintas jurisdicciones, la actividad normalizadora contable se lleva a cabo por instituciones públicas y privadas mediante la emisión de pronunciamientos o guías técnicas emitidas por la "profesión" contable, legitimada por el conocimiento técnico e independencia de sus integrantes.

La globalización y la multiplicación de las transacciones empresariales ha traído consigo la necesidad de que el lenguaje contable sea internacional. Esta situación ha propiciado que muchas jurisdicciones hayan delegado su poder regulatorio en materia contable en un organismo transnacional, el International Accounting Standards Board (IASB).

La Unión Europea no ha permanecido ajena a la influencia del IASB y desde el 1 de enero de 2005 los grupos cotizados europeos elaboran sus cuentas anuales consolidadas aplicando los Reglamentos de la Comisión Europea por los que se adoptan las normas internacionales de contabilidad emitidas por el IASB (NIC/NIIF-UE).

En el ámbito de los estados financieros individuales, aunque el Reglamento 1606/2002 del Consejo y del Parlamento faculta a los Estados Miembros de la UE y el EEE a extender el alcance (de manera obligatoria u opción) de las normas internacionales, en la práctica los Estados Miembros se han mostrado cautos. Esta decisión puede originar costes relevantes a las empresas si las normas locales se apartan en exceso de las NIC/NIIF-UE.

Con la crisis financiera iniciada en 2007 se ponen de manifiesto dificultades en la aplicación de las normas internacionales en materia de instrumentos financieros. A dicha situación cabe añadir la tendencia del IASB a revisar el conjunto de las normas en la búsqueda de la mejor solución técnica, dificultando el proceso de asentamiento de las NIC/NIIF-UE, en perjuicio de la seguridad jurídica y de la comparabilidad de la información financiera.

En lo que atañe a las medianas y pequeñas empresas, con la Directiva 2013/34/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 26 de junio, sobre los estados financieros anuales, los estados financieros consolidados y otros informes afines de ciertos tipos de empresa, se ha producido a nivel de la UE un cambio muy relevante motivado por la voluntad de "pensar primero a pequeña escala" y reducir las cargas administrativas que soportan las pequeñas empresas. Con ello parece que los Estados Miembros han renunciado a diseñar un marco jurídico europeo de referencia armonizado con las NIC/NIIF-UE.

Por otro lado, la pervivencia de los normalizadores nacionales (mejor uno solo por país) hace posible que los preparadores de la información financiera y sus auditores puedan acceder a interpretaciones de la norma local en tiempo y forma, en beneficio de la seguridad jurídica y de la aplicación homogénea de las normas.

Conclusiones

En un entorno cambiante, en el que antes de haberse alcanzado un aprendizaje de la norma por los preparadores y usuarios, aquélla ya se ha modificado, una de las principales demandas al IASB es que solo introduzca cambios en las NIC/NIIF cuando sea estrictamente necesario y que preste una atención prioritaria a la calidad de las normas (pronunciamientos claros que se puedan aplicar de manera homogénea). Solo así podrá lograrse la necesaria estabilidad del bloque normativo y con ella la seguridad jurídica, esto es, la certeza de que el Derecho contable que se aplica es el correcto.


                                                                                                                                                   Madrid, 31 de octubre de 2014

Fuente: Newsletter AECA Nº 98 -Octubre 2014