Web contable / Entrevistas: actualidad contable / La información contable española en el marco actual de internacionalización

José Ramón González
Presidente del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas



Hace aproximadamente una década que la Comisión europea inició un cambio de orientación mediante el cual se sumó al proceso internacional de armonización contable que ya estaba en marcha en el seno del Comité Internacional de Normas Contables (IASC por sus siglas inglesas) en conexión con el IOSCO, y renunciando a emitir normas contables propias, decidió adoptar las elaboradas por el IASB (acrónimo actual del Consejo Internacional de Normas Contables), conocidas en España como Normas Internacionales de Contabilidad o de Información Financiera NIC//NIIF.

Este proceso es hoy una realidad y desde el 1 de enero de 2005 se exige la aplicación de las NIC, incorporadas a los reglamentos europeos, en el marco de la información financiera referida a Cuentas Anuales Consolidadas exigibles a compañías cotizadas en mercados de capitales europeos.

Esta exigencia no podía realizarse por remisión directa a la aplicación de las NIC, pues al tratarse de un requerimiento de información, sólo la Unión Europea o los Estados Miembros tienen capacidad legal para imponerlo, por lo que fue necesario un mecanismo jurídico que permitiese adoptar las NIC//NIIF elaboradas por el IASB.

Este mecanismo quedó plasmado en el Reglamento 1.606/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo en el que se definió respecto al ámbito de aplicación de las NIC, la formula de aplicación obligatoria a través de los Reglamentos aprobados por la Comisión para Cuentas consolidadas de grupos cuya sociedad dominante es cotizada y de aplicación voluntaria, a decisión de los Estados Miembros, para los restantes grupos y para cuentas individuales de sociedades cotizadas o no en mercados financieros europeos.

El Estado español, dentro del marco definido por el Reglamento 1.606/2002, ha determinado en la Disposición final undécima de la ley 62/2003, de 31 de diciembre de 2003, el ámbito de aplicación de las NIC en España, y sólo ha extendido con carácter opcional la aplicación de las NIC adoptadas mediante los Reglamentos europeos a las cuentas consolidadas de grupos integrados por sociedades sin valores admitidos a cotización, y por tanto el ámbito de aplicación definido en la ley 62/2003 queda de la siguiente manera:

a) Para formular cuentas individuales de entidades cotizadas o no, se aplica la normativa española.

b) Para formular cuentas consolidadas cuando no resulta obligatoria la aplicación de los Reglamentos europeos, se establece la opción de aplicar NIC//NIIF adoptadas, o la norma española.

En el marco normativo descrito, en el cual se imponen obligaciones a los distintos sujetos contables para que presenten información de carácter económico-financiero, desde el 1 de enero de 2005 podemos decir que se produce una dualidad en nuestro modelo contable, lo que sin duda origina dificultades de actuación, al convivir en nuestro ordenamiento dos cuerpos normativos contables, aplicables a distintos sujetos contables, y con incidencia distinta en otros ámbitos como son el mercantil y el fiscal que se ven afectados por la información económico-financiera individual y no por la consolidada.

En esta situación, y dentro de las opciones teóricas de actuación que caben para el regulador contable español, en el seno del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) después de un análisis de las ventajas e inconvenientes de las distintas opciones, y en línea con las conclusiones alcanzadas en la materia por los expertos contables españoles cuyas conclusiones se recogieron en el informe emitido en el año 2002 conocido como "libro blanco de la contabilidad", se ha optado por reformar la contabilidad española, tomando como referente las NIC//NIIF adoptadas, es decir el ámbito internacional de la información financiera.

Con la reforma se pretende, eliminar la mayoría de las dificultades que la presencia de un modelo dual, como el que resulta del ámbito de aplicación de las normas contables definido en la ley 62/2003, incorpora a la contabilidad española, intentando alcanzar este objetivo de la forma mas sencilla posible para facilitar el cumplimiento de aquellos a los que se impone la obligación, es decir a los sujetos contables. Así se modernizará la contabilidad española encaminándola hacia criterios contenidos en las NIC//NIIF adoptadas, lo cual minorará el número de ajustes a realizar en la información individual para obtener el consolidado. Si bien en ningún caso, después de producida la reforma, se podrá decir que se ha suprimido totalmente la dualidad, en cuanto subsistirán las opciones establecidas en los reglamentos europeos que contienen las NIC aplicables a cuentas consolidadas, mientras que en general la norma española no contendrá opciones.

Con esta actuación promovida desde el ICAC, pudiera pensarse que se limita la comparabilidad en la contabilidad española, sin embargo, la misma no resultará menor que la que se deriva de la propia aplicación de las Normas Internacionales en la medida que estas contienen opciones para su aplicación.

Elegir la opción de modernizar la contabilidad española con referente en las NIC//NIIF, sin duda afianzará la comparabilidad de la información contable española entre sí, tanto en
cuentas individuales como consolidadas, a la vez que se compatibiliza la finalidad específica de elaborar información económico-financiera con propósitos generales, con otras aplicaciones previstas en nuestro ordenamiento jurídico, para dicha información.

Desde un punto de vista material la realización de una reforma en la contabilidad española como la antes enunciada requiere fijar las bases legales necesarias para introducir conceptos de las NIC ya incorporados con carácter general, en Directivas comunitarias, en nuestras normas contables básicas como son el Código de Comercio y la Ley de Sociedades Anónimas.

La estructura básica del modelo contable español con la reforma propuesta deberá articularse en torno a los siguientes aspectos sustanciales:

- La obligación de formular cuentas anuales y los documentos que las integran.

-Modificación de principios contables para lograr la compatibilidad con el marco conceptual de las NIC.

- Definición de los elementos que componen las cuentas anuales.

- Incorporación en cuentas individuales del valor razonable "fair value".

- Modificación de los contenidos de la Memoria y el informe de gestión.

Y naturalmente, la modificación dentro de la nueva estructura contable de la principal norma de desarrollo que es el Plan General de Contabilidad.

El camino de futuro de la contabilidad española, requiere de un esfuerzo importante y compartido para todos los agentes implicados, usuarios, elaboradores de información, auditores y naturalmente del propio normalizador contable, que deberán seguir manteniendo el esfuerzo normalizador español y adecuar nuestra contabilidad a las nuevas tendencias internacionales que sin duda deben de constituir el referente permanente de la misma.

Fuente: Newsletter AECA "Actualidad NIC/NIIF" Nº 1 - Enero 2006