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Lorenzo Lara Lara
Presidente del Consejo Superior de Colegios Oficiales de Titulados Mercantiles de España y del Registro General de Auditores (REGA)

 

¿Qué trascendencia va a tener la reforma contable?

La reforma contable afectará a todos los empresarios que deban formular las cuentas anuales de su empresa, con independencia de su dimensión y de la forma jurídica que adopten.
Nos encontramos pues ante una situación totalmente diferente a la del año 2005. En esa fecha, las grandes empresas cotizadas, para sus cuentas consolidadas, realizaron la transición del marco normativo español al marco de las NIIF. Ahora, la modificación es universal, afecta a todos los empresarios y, de envergadura diferente, por lo que precisa la modificación del derecho interior del Estado. Sólo vendrá acompañada por el éxito si se consigue que la Ley de Reforma y el futuro Plan General de Contabilidad dibujen un modelo contable al servicio de la empresa española y que la Ley de Reforma y el futuro Plan General de Contabilidad faciliten la gestión contable de las empresas.
A mi entender, la profesión contable española recibe con expectación, pero con agrado, que el proceso de reforma no se reduzca a una mimética traslación del contenido de los reglamentos comunitarios, juzgando como positivo que la modificación del ordenamiento jurídico nacional no pretenda la identidad con lo regulado por el IASB, sino la armonización, es decir, la eliminación de la incompatibilidad entre la norma española y la internacional.


¿Cómo valora el Proyecto de Ley de Reforma y Adaptación de la Legislación Mercantil en materia contable para su armonización internacional con base en la normativa de la UE?

El proceso de Reforma Mercantil y Contable que se sigue en España culminará con la adaptación de la Ley Mercantil actualmente en trámite parlamentario, y con el nuevo Plan General de Contabilidad que le seguirá, cuyo primer borrador ha sido recientemente expuesto en la página web del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas.
En relación al Proyecto de Ley de Reforma, lo más criticable es el bloqueo de los beneficios cuando se han obtenido tratando como activo lo que son gastos, y lo más positivo es la desaparición del deber de presentar cuentas consolidadas por la sociedad de mayor activo en los supuestos de grupos de coordinación u horizontales.


El ICAC ha publicado recientemente el primer Borrador del Plan General de Contabilidad ¿Cuál es su opinión al respecto?

Está claro que es necesario mantener un instrumento para la gestión contable de nuestras empresas como es el Plan General de Contabilidad.
El contenido del Plan no es más que una primera comunicación. Por tanto, los cambios serán ineludibles una vez conocida la Ley de Reforma tras su aprobación parlamentaria.
Acerca de la viabilidad del borrador, cabría destacar aspectos tales como, por ejemplo, su publicación en el BOE. Es necesario, para que se pueda aplicar la Ley de Reforma el 1 de enero de 2008, que el Plan General de Contabilidad sea publicado en el BOE con la antelación suficiente. De no ser así, habrá que retrasar su entrada en vigor hasta el 1 de enero de 2009. También, el Real Decreto por el que se apruebe el Plan deberá regular el régimen transitorio. Además, en materia de contabilidad y fiscalidad, las autoridades fiscales españolas deberán hacer un esfuerzo por eliminar rápidamente las dudas existentes acerca del tratamiento fiscal que van a recibir los registros contables de ingresos en la cuenta de pérdidas y ganancias que hasta ahora no se contabilizaban según las normas contables vigentes, sin olvidar que la reforma deberá contemplar planes sectoriales.


¿Cómo va a afectar el Plan General de Contabilidad a las pymes?

La calificación de pyme es objeto de controversia. Las empresas españolas que cumplan los requisitos para presentar los modelos abreviados de cuentas anuales sin duda cumplen, mayoritariamente, los dos requisitos que se barajan en el ámbito internacional.
Eso significa que el desafío inicial es adaptar el Plan General Contable a las necesidades reales de las empresas que pueden presentar los modelos abreviados de cuentas anuales.
Técnicamente podría conseguirse declarando que determinado contenido de las Normas de Valoración y de Elaboración obligatorias no tienen esa naturaleza para las pymes, es decir, para las empresas que puedan presentar sus cuentas en el formato abreviado.
El Plan de Contabilidad para pequeñas empresas o, con mayor rigor, microempresas, se destinaría para satisfacer las necesidades de otro tipo de empresas. Además de reunir determinados criterios sobre su dimensión, como el número de trabajadores, la inversión o la facturación, iría destinado a aquéllas en la que los propietarios están directamente implicados en la gestión.




Fuente: Newsletter AECA "Actualidad NIC/NIIF" Nº 15 - Abril 2007