Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "En estos momentos no existe una alternativa mejor que el valor razonable para valorar muchos instrumentos financieros, como los derivados o estructurados, productos cuyo uso crece de forma importante"





Fernando García Martínez

Director de Técnica Contable


 

En esta fase de crisis financiera mundial y desconfianza entre entidades financieras, ¿considera que el uso de las NIC ha aportado la transparencia necesaria en la información financiera de las empresas?

La reducción de las transacciones realizadas en los mercados financieros (interbancarios, mercados primarios de instrumentos financieros,…), se ha venido explicando como un problema de confianza, es decir, consecuencia de que los participantes en los mercados desconfían entre sí por la falta de transparencia.

Se pone así de manifiesto que el uso de las NIC no ha aportado toda la transparencia necesaria, motivo por el cual el IASB ha acometido una serie de medidas que buscan resolver algunas de las deficiencias de las NIC, medidas tendentes a cumplir las recomendaciones emitidas por el Financial Stability Forum en su informe de abril de 2008 (Enhancing Market and Institutional Resilience); informe que analizaba los factores determinantes de la situación del sistema financiero internacional y proponía una serie de recomendaciones para fortalecerlo.

Sin embargo, también es cierto que las normas contables son normalmente objeto de reforma tras los colapsos financieros y bursátiles, y siempre suele quedar la sensación tras estas reformas de que existía una normativa contable deficiente con alguna responsabilidad en la crisis.


El cambio más destacado que introduce el NPGC es la incorporación del valor razonable como criterio de valoración de los instrumentos financieros. En el estado de crisis actual ¿qué supone a las empresas su aplicación?, ¿existe alguna alternativa?


La aplicación del valor razonable ha originado que se viertan tres críticas fundamentales. La primera crítica hace referencia a que el valor razonable, en estos momentos, obliga a contabilizar pérdidas importantes como consecuencia de la caída experimentada en los últimos meses por el valor razonable, señalándose que al existir poca liquidez en los mercados, el valor razonable no muestra la realidad de la empresa.

Frente a esta crítica, se puede señalar que en épocas de turbulencias, se tienen dificultades para la venta, motivo por el cual los valores razonables son anormalmente bajos, pero esta información es relevante para el inversor potencial por lo que debe recogerse en los estados financieros.

La segunda crítica es que si bien valorar en base al coste de adquisición tiene problemas, el valor razonable tiene otros diferentes, por introducir riesgos artificiales y volatilidades que devalúan el valor de la información, problemas que se agravan en épocas de turbulencias financieras, donde se reduce el número de mercados líquidos y profundos, debiendo las entidades recurrir con mucha frecuencia a técnicas de valoración para obtener el valor razonable, técnicas que precisan utilizar datos los cuales en ocasiones no son observables.

Frente a esta segunda crítica se puede argumentar que las turbulencias en los mercados no alteran la conveniencia de valorar los activos a su valor razonable. Éste, si bien tiene limitaciones, es la respuesta a la crisis que tuvo valorar basándose en el coste de adquisición de los instrumentos, por dar el valor razonable una mejor imagen de la realidad. Si bien el valor razonable introduce volatilidad en los estados financieros de las entidades, la volatilidad consecuencia de las condiciones del mercado no es algo criticable. La poca liquidez del mercado, sólo implica que sea más complejo estimar el valor razonable, pero no que el valor razonable deje de ser la valoración más adecuada.

La tercera crítica ha señalado que la aplicación del valor razonable en mercados bajistas y poco líquidos precipitan las ventas, con el objetivo de limitar las pérdidas, ventas que implican una mayor caída de los precios en los mercados. A este efecto se denomina prociclididad de las normas contables.

Contra esta tercera crítica, se puede señalar que la prociclicidad es algo que caracteriza al sistema financiero, limitándose las normas contables únicamente a requerir su reflejo en los estados financieros.

Mi opinión, es que en estos momentos no existe una alternativa mejor que el valor razonable para valorar muchos instrumentos financieros, como los derivados o estructurados, productos cuyo uso crece de forma importante. Si se quiere dar credibilidad a las valoraciones expresadas en los estados financieros para los instrumentos financieros, la solución es el valor razonable, pero un valor razonable adecuadamente calculado y no de forma simplista que reste fiabilidad a los estados financieros. No obstante, cuando no existe un mercado activo resulta complejo regular sobre cómo estimar el valor razonable, debido a que la estimación de un valor razonable fiable depende más del “buen juicio” de la entidad al hacer la estimación que de la técnica utilizada.

<<Si se quiere dar credibilidad a las valoraciones expresadas en los estados financieros para los instrumentos financieros, la solución es el valor razonable, pero un valor razonable adecuadamente calculado y no de forma simplista que reste fiabilidad a los estados financieros.>>


¿Qué implicaciones puede tener la reciente modificación de la NIC 39 (13 de octubre de 2008), desbloqueando los activos asignados a la cartera mantenida para negociar?


El IASB señala que esta modificación tiene su origen en la petición de solucionar las diferencias contables con las US GAAP en este aspecto, ya que el SFAS 115 permite la reclasificación fuera de la cartera de negociación en ciertas circunstancias, prohibidas por el IASB antes de esta modificación. Esto es cierto, pero también es cierto que admitiendo las reclasificaciones, las divergencias continúan, ya que las carteras en ambas regulaciones no son comparables.

El Reglamento de la UE que adopta estos cambios, justifica los mismos por el hecho de que ciertos instrumentos financieros ya no se negocian o los mercados correspondientes han pasado a ser inactivos o verse en dificultades. La Comisión declara que continuará trabajando para revisar otros temas de la IAS 39 e IFRS 7.

Por ello creo que la principal implicación, es que esta modificación inicia el proceso de reforma de la normativa de instrumentos financieros. Podemos saber cómo ha empezado, lo que desconozco es como terminará este proceso de reforma.

Se acerca el cierre contable, primera aplicación para la mayoría de empresas españolas del nuevo Plan General Contable. ¿Qué aspectos del nuevo plan serán más complejos de aplicar o darán más problemas?


El nuevo plan  supone un importante cambio de mentalidad para las empresas, que deberán de pasar de un sistema contable basado en el control de hechos pasados y en la protección patrimonial a un sistema contable donde se potencian los aspectos predictivos.

Cuanto más complejas sean las operaciones realizadas por las empresas, más complejo será aplicar el nuevo plan, pero creo que la profesionalidad de los contables españoles superará cualquier obstáculo que surja.


La revista que dirige, Técnica Contable, es un referente en España con más de 50 años de experiencia en el análisis, aplicación y práctica de los principales aspectos que inciden sobre la contabilidad y auditoría. ¿Qué línea seguirán este año ante la gran demanda de información práctica de los profesionales?

La línea a seguir este año es la tendente a intentar conseguir un doble objetivo. Por un lado, facilitar la aplicación de la nueva normativa y ayudar a su comprensión; por otro lado, mantener siempre informados a los lectores de todas las novedades en materia contable: No debemos olvidar que nos encontramos en un nuevo escenario de gran dinamismo contable propiciado por el IASB, frente al escenario de estabilidad que ha existido en la normativa contable durante tantos años en España.

El éxito de la revista está en que los lectores consideren de utilidad a la revista, aportándoles valor, servicios y artículos adecuados y ajustados a sus necesidades. Esto origina que sean muchas las horas que dediquemos a la elección de los artículos que se publican cada mes, dando especial atención a los temas que directamente nos propongan cada mes los lectores.




Fuente: Newsletter AECA "Actualidad NIC/NIIF" Nº 33 - Noviembre 2008