Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "La literatura académica ha puesto de manifiesto que la mera convergencia normativa no asegura la comparabilidad"





Juan Manuel García Lara

Titular de la Cátedra AECA Carlos Cubillo de Contabilidad y Auditoría

 

Los objetivos de la Cátedra, tanto de investigación como de divulgación, giran en torno al proceso de armonización FASB/IASB y al nuevo marco conceptual conjunto. ¿Cómo se valora desde el mundo académico estos movimientos regulatorios?

La literatura clásica sobre el papel económico de la información y los problemas que crean las asimetrías informativas, pone de manifiesto cómo los mercados funcionan peor cuando la información sobre los productos que se intercambian en dichos mercados es peor. De manera similar, los mercados de capitales funcionan peor cuando la información que facilitan las empresas no contribuye a resolver los problemas generados por las asimetrías informativas. Cuando los inversores no son capaces de entender bien la información de las distintas empresas, porque ésta se ha preparado usando distintas normativas, surgen problemas similares a los provocados por las asimetrías informativas. La decisión de inversión puede ser distinta de la que se hubiera realizado si la información de todas las empresas fuera totalmente comparable y comprensible para todos los usuarios. La investigación contable considera pues a la comparabilidad de la información contable como algo necesario para el buen funcionamiento de los mercados de capitales. La comparabilidad de la información facilitará la llegada de nuevas empresas a los mercados de capitales más competitivos, con lo que los inversores gozarán de nuevas oportunidades de inversión, y dado que la asignación de recursos se realiza de manera más eficiente, estos mercados ofrecerán financiación a un menor coste. Por consiguiente, tanto inversores como empresas se verán beneficiados. Por tanto, los movimientos regulatorios que tratan de lograr dicha comparabilidad, sea anteriormente con la adopción de las normas internacionales, o sea en este momento con la convergencia FASB-IASB, se han visto de manera positiva. Sin embargo, la literatura académica ha puesto de manifiesto que la mera convergencia normativa no asegura la comparabilidad, pese a que la facilite. Las diferencias institucionales entre países, mientras persistan, afectarán a las elecciones contables, y éstas reducirán la comparabilidad. Por tanto, diferentes sistemas impositivos, diferencias en las fuentes de financiación empresariales, en las estructuras de propiedad, en los mecanismos de defensa de los intereses de los inversores, en las políticas de dividendos, etc…, darán lugar a diferencias en las elecciones contables, y también a diferentes incentivos (y oportunidades) para manipular la información. Por tanto, incluso con normas comunes, empresas de países con diferencias importantes en estos factores institucionales presentarán información contable que no será totalmente comparable. Además de la falta de comparabilidad, si los países no aseguran la existencia de mecanismos de supervisión adecuados, incluyendo la existencia de provisiones de gobierno corporativo que eviten el comportamiento gerencial oportunista, pese a la existencia de normas contables de calidad, la información contable puede llegar a ser de baja calidad. Como resumen a la pregunta, yo diría que la investigación contable ve a la armonización contable internacional como algo necesario pero no suficiente para lograr la comparabilidad de la información contable entre empresas de distintos países.

<<Además de la falta de comparabilidad, si los países no aseguran la existencia de mecanismos de supervisión adecuados, incluyendo la existencia de provisiones de gobierno corporativo que eviten el comportamiento gerencial oportunista, pese a la existencia de normas contables de calidad, la información contable puede llegar a ser de baja calidad.>>

¿Qué efectos se espera que tendría la aplicación de un sistema contable basado en el valor razonable, como sustitución del actual sistema basado en el conservadurismo?

Pues, en general, efectos negativos. Pese al entusiasmo de los reguladores por el valor razonable, la mayor parte de la investigación pone de manifiesto que el conservadurismo tiene efectos beneficiosos para los proveedores de fondos (accionistas y prestamistas), y para la propia empresa. Estos beneficios del conservadurismo se perderían si se usase un sistema basado completamente en el valor razonable. Las normativas actuales se basan, en mayor o menor medida, en un valor razonable parcial o asimétrico. Se reconocen disminuciones de valor de los activos, pero no incrementos de valor de los mismos. Este sistema de valor razonable asimétrico, si se aplica adecuadamente (como decía anteriormente, una adecuada supervisión de las decisiones gerenciales es necesaria para evitar comportamientos oportunistas), lleva a reducciones en el coste de capital y coste de la deuda, a reducir la volatilidad de los precios de las acciones, a mejorar la eficiencia de los contratos de deuda, a evitar la manipulación contable, a mejorar la eficiencia inversora de la empresa… En cualquier caso, incluso con un sistema basado en el valor razonable, es probable que muchas empresas decidan aplicar el sistema contable conservador igualmente, pues no estarán dispuestas a renunciar a estos beneficios. Otras sin embargo utilizarán la nueva flexibilidad de manera oportunista. Como un ejemplo, se ha documentado que en Estados Unidos, tras el cambio normativo que permite no amortizar sistemáticamente el fondo de comercio (cambio de sistema conservador, a sistema de valor razonable total), las pérdidas de valor del fondo de comercio se contabilizan hasta con cuatro años de retraso con respecto a la pérdida de valor real. Sin embargo, como decía, en Europa el número de empresas que han revalorizado activos tras la aplicación de las normas internacionales ha sido muy reducido, consistente con lo que comentaba anteriormente sobre las posibles reticencias empresariales a usar un valor razonable total. Puesto que no hay demanda para una información basada en el valor razonable, y sí la hay para información conservadora, es probable que las empresas sigan dando información conservadora pese a que las normas contables les permitan usar un valor razonable total.

<<Puesto que no hay demanda para una información basada en el valor razonable, y sí la hay para información conservadora, es probable que las empresas sigan dando información conservadora pese a que las normas contables les permitan usar un valor razonable total.>>

¿Cree que los organismos reguladores valoran los resultados de la investigación contable?

Yo creo firmemente que es así, que los organismos reguladores tienen en cuenta el resultado de la investigación contable. De hecho, algunos de los más prestigiosos e influyentes académicos estadounidenses, con un gran historial de publicaciones, ocupan cargos de importancia tanto en el FASB como en el IASB. Además, estos cargos no han supuesto que hayan interrumpido su actividad investigadora, sino que la han compaginado. A nivel europeo, el EFRAG incluye a académicos en su grupo de expertos técnicos, y estos académicos han sido igualmente destacados investigadores y han permanecido activos en su actividad investigadora. Ahora bien, la opinión de los investigadores/académicos no es, obviamente, ni la única que se tiene en cuenta, ni necesariamente la que más peso pueda tener en las decisiones de los organismos reguladores. El "due process" es complejo, y la investigación provee "inputs" a este proceso, fundamentalmente a través de los académicos que más directamente se ven envueltos en el mismo. A mi parecer, según la comunidad académica se ha alejado de una investigación puramente normativa y axiomática sobre cómo debería ser la contabilidad, y ha evolucionado a estudiar cuáles son los efectos económicos de las normas contables, los reguladores han ido dando más importancia a los resultados de la investigación. Quizás en España este cambio en el tipo de investigación que se lleva a cabo se ha producido más tarde que en los países anglosajones, por lo que, de nuevo quizás, la influencia de los académicos, hasta ahora, haya sido menor.

Respecto a los profesionales de la información contable (inversores, auditores, analistas...), ¿Cree que se benefician de algún modo de los resultados de la investigación contable?

En cierta manera, la respuesta es similar a la de la pregunta anterior. Según la investigación ha evolucionado hacia el análisis de las consecuencias económicas de las elecciones contables y se ha alejado de cuestiones puramente normativas y axiomáticas de cómo la contabilidad y la normativa contable deberían ser, la utilidad de la investigación para los analistas financieros ha aumentado notablemente. Los analistas financieros deben saber leer entre líneas en los estados financieros, entender qué motivaciones llevan a los gerentes a tomar determinadas elecciones contables, comprender qué efectos económicos tendrán estas elecciones contables, y con ello, saber cómo utilizar correctamente la información contable para incorporarla a modelos de valoración empresarial. Un vistazo rápido al programa de cualquier curso de análisis contable/financiero de posgrado orientado a profesionales (no a académicos) de cualquier universidad de prestigio estadounidense nos permitirá comprobar que el temario está repleto de referencias a publicaciones académicas de investigación contable. Poco a poco, esta tendencia se va adoptando también en España.

<<Según la investigación ha evolucionado hacia el análisis de las consecuencias económicas de las elecciones contables y se ha alejado de cuestiones puramente normativas y axiomáticas de cómo la contabilidad y la normativa contable deberían ser, la utilidad de la investigación para los analistas financieros ha aumentado notablemente.>>


Fuente: Newsletter AECA Nº 43 - Octubre 2009