Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "Sería necesaria la colaboración de un espectro más amplio de profesionales en el control de las cuentas públicas, probablemente con la participación de auditores del sector privado"





Vicente Montesinos Julve

Presidente de la Comisión de Contabilidad y Administración del Sector Público de AECA

 

¿Cuáles son los objetivos de la Comisión de Contabilidad y Administración del Sector Público (CCASP) y las actividades que desarrolla?

La CCASP se constituyó en seno de AECA en junio de 1998, bajo la presidencia de D. José Barea, actual Presidente de Honor de AECA y en aquellas fechas Presidente de la Asociación. Desde la creación de la Comisión, sus objetivos estratégicos han permanecido inalterados, dirigidos al estudio de los principios y normas de Contabilidad de las Administraciones Públicas, la elaboración de documentos, estudios y pronunciamientos al respecto, y asimismo el desarrollo y apoyo de actividades que contribuyan a la mejora de la información económico-financiera de las entidades públicas, la difusión de las principales innovaciones en la materia. En definitiva, se persigue una mayor transparencia de las finanzas públicas, a través de la presentación de la imagen fiel de la situación y gestión económicas y su difusión, amplia y oportuna, a todos los usuarios y a los ciudadanos en general.

Estos objetivos estratégicos se adaptan y modulan a las necesidades, avances e innovaciones de la información contable pública, en cada momento y situación. Así, la aparición de nuevas piezas normativas en el ámbito público, como la aparición y modificación de las Normas Internacionales de Contabilidad para el Sector Público (NICSP) y la modificación de nuestro Plan General de Contabilidad Pública (PGCP), en proceso de profunda revisión, con vistas a su adaptación a las NICSP y al PGC de 2007.

¿De qué manera se plantean la consecución de estos objetivos?

La CCASP desarrolla diferentes tipos de actividades. En primer lugar y con carácter preferente, nuestra atención se dirige a la elaboración de pronunciamientos en materia de Principios y Normas de Contabilidad para las entidades públicas y su posterior publicación. En tal sentido, la andadura de la Comisión comenzó con el documento sobre el Marco Conceptual de la Contabilidad de las Entidades Públicas y posteriormente se ha continuado con otros documentos más concretos y específicos, como los referentes al inmovilizado no financiero, los gastos y los ingresos de las Administraciones Públicas.

Por otra parte, la Comisión desarrolla otras actividades, dirigidas a la presentación y difusión de sus documentos y a promover estudios y debates en torno a la información de las entidades públicas, su adecuación a las necesidades de gestión y los avances y mejoras que resultarían necesario y conveniente introducir en los sistemas contables de información del sector público.

¿Resaltaría alguna actividad reciente en materia de debate y discusión que considere relevante para la mejora de la información financiera y la transparencia de las entidades públicas?

Me ha parecido muy interesante el simposio internacional desarrollado el pasado mes de septiembre en Valladolid, en el marco del Congreso de AECA. En este simposio se abordaron las cuestiones más significativas de la información financiera de las entidades públicas, desde la triple perspectiva de los órganos emisores de normas, los gestores encargados de la elaboración y presentación de esa información y desde el punto de vista de los auditores.

Así, contamos con la presencia de John Stanford, del Consejo Internacional de Normas de Contabilidad del Sector Público (IPSASB) y de Víctor Nicolás, responsable de la normalización contable pública en España. Rosa Aldea expuso la experiencia de la Comisión Europea en la adaptación de sus cuentas a los principios contables generalmente aceptados y a las normas internacionales de contabilidad. Finalmente, Manuel Martín, socio de KPMG, ofreció la perspectiva de los auditores ante el proceso de reforma y modernización de la Contabilidad Pública.

 

<<La andadura de la Comisión comenzó con el documento sobre el Marco Conceptual de la Contabilidad de las Entidades Públicas y posteriormente se ha continuado con otros documentos más concretos y específicos, como los referentes al inmovilizado no financiero, los gastos y los ingresos de las Administraciones Públicas.>>

En definitiva, con esta iniciativa AECA ha ofrecido un foro de debate internacional que ha supuesto una oportunidad excepcional para contrastar puntos de vista y experiencias diferentes, aunque conectados y complementarios, contribuyendo sin duda con ello a la transparencia financiera de la gestión pública en el nuevo marco derivado del proceso de reforma actualmente en curso.

¿Cuáles son las personas e instituciones que colaboran en este proyecto?

En la Comisión están representadas las instituciones más significativas en el ámbito de la Contabilidad y la Auditoría del Sector Público, como la Intervención General de la Administración del Estado y la Intervención de la Seguridad Social, el Tribunal de Cuentas, Instituto de Estudios Fiscales, Instituto de Censores Jurados de Cuentas, Registro de Economistas Auditores, Colegio de Titulares Mercantiles y Empresariales, Colegio Nacional Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local, Asociación Española de Profesores Universitarios de Contabilidad, órganos autonómicos de control externo e intervenciones generales de comunidades autónomas, así como profesionales y académicos que están incorporados en atención a sus condiciones y prestigio personales.

En definitiva, se pretende incorporar a las discusiones y trabajos de la Comisión la experiencia y los conocimientos de los colectivos con mayor protagonismo y preparación en el campo de la Contabilidad y la Auditoría de las entidades públicas, garantizando así la solvencia y la utilidad de los resultados finalmente alcanzados.

¿Cuál es a su juicio el impacto de las actividades de la Comisión como elemento impulsor de la transparencia y la prevención del fraude y la corrupción en las entidades públicas?

La presentación de la información relativa a la gestión y la efectividad de la políticas públicas de manera clara y comparable, de acuerdo con unos principios y normas de general aceptación, difundida en tiempo oportuno y a través de la Web creo que es un requisito imprescindible para cambiar la cultura ciudadana y la sensibilidad de la clase política, asumiendo de manera efectiva el objetivo de rendición de las cuentas públicas de forma adecuada. La hacienda pública debe tener paredes, suelo y techo de cristal para todos, y la imagen que se ofrezca debe ser la real, sin manipulaciones, sesgos ni zonas oscuras. En definitiva, se trata de llevar a buen puerto el objetivo tradicional de la imagen fiel, la presentación razonable del estado de cosas en la gestión y las arcas públicas. Para ello necesitamos unos principios y normas conocidos y aceptados por todos.

AECA pretende contribuir a este objetivo ofreciendo un foro de discusión y difusión de ideas y conocimiento en información económico-financiera de las entidades públicas, amplio y abierto, que extienda estas ideas, anime el debate y extienda esa nueva conciencia ciudadana, esa nueva cultura que supone "creerse" de verdad que la instauración de la transparencia es el mejor antídoto frente a la corrupción, el oscurantismo y las malas prácticas en la entidades públicas.

¿Quiere decir que la aplicación efectiva de las recomendaciones y pronunciamientos de la Asociación reduciría los episodios de corrupción política y administrativa en nuestro país?

No estoy diciendo que el trabajo de AECA sea la piedra angular para la lucha contra la corrupción, porque creo que en esa tarea el protagonismo es de muchas instituciones, públicas y privadas, de la clase política y de la sociedad civil. Sin embargo, sí que creo que estamos contribuyendo a la construcción de ese nuevo edificio transparente para las cuentas públicas, de esa nueva cultura de profesionales, políticos y ciudadanos frente a las evidentes deficiencias que en la actualidad se perciben en la elaboración y presentación de las cuentas de nuestras entidades públicas. La rendición de

<< La rendición de cuentas de las entidades públicas tiene un alcance y una transparencia más reducidos que en el ámbito privado, por no hablar del control de estas cuentas, ámbito en el que el reducido alcance supone un mayor distanciamiento con respecto a las obligaciones de auditoría de las cuentas de las empresas mercantiles.>>

 

cuentas de las entidades públicas tiene un alcance y una transparencia más reducidos que en el ámbito privado, por no hablar del control de estas cuentas, ámbito en el que el reducido alcance supone un mayor distanciamiento con respecto a las obligaciones de auditoría de las cuentas de las empresas mercantiles.

AECA no tiene facultad como bien sabemos para emitir normas de obligado cumplimiento, pero la tarea de implicar a diferentes estamentos profesionales y académicos en el desarrollo de documentos, contraste de ideas y discusión de cuestiones sensibles no la llevan a cabo los organismos normalizadores, y en tal sentido desarrollamos una función que no está cubierta desde otras instancias. Al fin y a la postre, las propias normas internacionales del IASB no son obligatorias ni vinculantes, sin embargo están teniendo un impacto fundamental en la armonización contable del sector público en el ámbito internacional.


Cuando habla de cambio cultural, ¿a qué se refiere en concreto?

Me refiero a una toma de conciencia por parte de la clase política sobre la necesidad de una transparencia financiera de las entidades públicas, y a una sensibilización de la opinión pública, absolutamente alejada de la existencia o no de cuentas en los organismos públicos que financian con sus impuestos y de los que esperan recibir unos servicios públicos en condiciones.

Ni políticos ni ciudadanos valoran en sus justos términos la importancia de ofrecer unas cuentas claras y comprensibles, difundidas a tiempo, en Internet, de manera amigable y que puedan compararse con las de otros organismos similares. Todavía queda más lejos la implantación efectiva de auditorías sistemáticas y obligatorias, a un nivel similar al de las empresas, las cuales, aunque mayoritariamente tienen unos socios privados, están sometidas al control independiente de los auditores de forma mucho más efectiva que las administraciones públicas. Se trata de valorar y apoyar cambios en profundidad, que considero urgentes, y que conduzcan a un apoyo efectivo a las buenas prácticas en la transparencia financiera de la gestión pública.

¿Podría ofrecer algunos ejemplos de esas buenas prácticas de transparencia financiera que menciona?

Pues gradualmente se va implantando la presentación de una información económico-financiera de las entidades públicas homologable a la presentada por las empresas, de acuerdo con los estándares internacionalmente aceptados para ello.

A título de ejemplo yo le remitiría a las cuentas de la Comisión Europea, que han tenido una evolución rápida y espectacular en el último quinquenio, a partir de las exigencias y recomendaciones del Tribunal de Cuentas Europeo. También presentan cuentas anuales e informes financieros de calidad algunos ayuntamientos españoles, como por ejemplo el ayuntamiento de Barcelona. Finalmente, ante el argumento frecuentemente utilizado de que las entidades de mediana y pequeña dimensión no pueden presentar una información financiera de calidad, adaptada a principios contables generalmente aceptados, yo remitiría a las cuentas de municipios y mancomunidades de Australia, por ejemplo, fácilmente accesibles en la red, y que nos ofrecen una información perfectamente homologable de acuerdo con normas contables en el caso de entidades en torno a diez mil habitantes e incluso menores…. No se trata de una tarea imposible. También es necesario un salto cualitativo importante en el seguimiento de las consecuencias financieras de la gestión y las políticas de las entidades públicas.

¿A qué tipo de controles se refiere cuando comenta la necesidad de un salto cualitativo en el seguimiento de las consecuencias financieras de la gestión y las políticas públicas?


De alguna manera ya he mencionado este aspecto con anterioridad, al referirme a las carencias en materia de control y auditoría de las entidades públicas. Los legisladores y los partidos políticos en sus programas y sus acciones de gobierno no abordan ni de lejos la implantación de controles efectivos de las cuentas públicas por parte de expertos independientes.

Los órganos institucionales de control externo, aparte de tener un componente político innegable, no alcanzan a auditar directamente más allá de una parte muy reducida de los entes públicos que les rinden cuentas y con frecuencia llega a interpretarse que una auditoría puede ser un instrumento de la lucha política, presionando para imponer condiciones de cuándo, cómo y a quién debe auditarse, siendo así que la auditoría debe ser un proceso sistemático y protegido de presiones políticas de cualquier tipo.

Lo anterior conduce inevitablemente a plantear que sería necesaria la colaboración de un espectro más amplio de profesionales en el control de las cuentas públicas, probablemente con la participación de auditores del sector privado, participación debidamente regulada y reglamentada desde las entidades e instituciones públicas de control.

 

<<Los legisladores y los partidos políticos en sus programas y sus acciones de gobierno no abordan ni de lejos la implantación de controles efectivos de las cuentas públicas por parte de expertos independientes.>>
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sería necesaria la colaboración de un espectro más amplio de profesionales en el control de las cuentas públicas, probablemente con la participación de auditores del sector privado, participación debidamente regulada y reglamentada.>

Finalmente, quisiera señalar aquí que también en este aspecto es necesaria una labor de toma de conciencia en cuanto a la importancia de estos controles para la fiabilidad de la información, que no solamente ha de cumplir con los requisitos de transparencia, sino que además debe garantizar que se presenta lo que debe presentarse, que la información es la relevante y lo que es más importante, que es verdad, que podemos fiarnos de lo que se nos dice en las cuentas públicas.

¿Y cree Vd. que estamos educando a nuestros universitarios en estos valores y preparándoles para afrontar los importantes cambios que nos comenta?

Sinceramente creo que todavía nos queda mucho camino a recorrer. La introducción de materias de contabilidad pública es reciente en nuestras universidades, y generalmente se trata de cursos y asignaturas optativas. La introducción de los nuevos grados no está favoreciendo el proceso, más bien lo contrario, consecuencia de la reducción de créditos y del peso más bien modesto de los especialistas en contabilidad pública en nuestros departamentos universitarios.

La formación de los profesionales suele pasar fundamentalmente por la preparación del temario de una oposición y el desarrollo ulterior de una función pública. Ello incide en una carencia de profesionales formados en materia de contabilidad y auditoría de entidades públicas en el ámbito privado, lo que dificulta la consecución de los objetivos a los que me refería con anterioridad, especialmente la implicación de las firmas privadas en la gestión y el control de las entidades públicas. La eterna historia de la pescadilla que se muerde la cola…

Esta debilidad formativa puede transformarse en oportunidades para otras organizaciones y foros, oportunidades tanto más importantes cuanto esa toma de conciencia y ese cambio gradual de la cultura de la transparencia financiera pública vayan convirtiéndose en una realidad.


Fuente: Newsletter AECA Nº 45 - Diciembre 2009