Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "Este Estudio se concibe como una radiografía del sector empresarial español y como un manual de uso para gerentes y directivos de PYME"





Juan Antonio Maroto Acín

Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Complutense de Madrid
Autor del estudio "Las Pyme Españolas con forma societaria. Estructura Económico-financiera y Resultados"

 

¿Qué ofrece o presenta este informe a las empresas y organismos públicos?

Desde su inicio en 2002, el Estudio se concibe como una radiografía del sector empresarial español y como un manual de uso para gerentes y directivos de PYME, que les sirva de referencia y comparación de sus propias empresas en la toma de decisiones. A este respecto, las empresas españolas de menor dimensión tienen un déficit de gestión respecto de las de otros países europeos, cual es el de no considerar suficientemente los datos del entorno para mejorar su elaboración de expectativas, y el Estudio pretende subsanarlo proporcionándoles un instrumento de análisis, claro, sistemático, basado en la metodología contable y de libre acceso, que les ayude a transformar la mayor información en mejor conocimiento. En cuanto a los organismos públicos, el Estudio aspira a precisar y afinar los objetivos de las medidas de política económica y empresarial que les competen, ya que los años de vigencia del Estado de las Autonomías han ido introduciendo diferencias tan significativas entre las PYME, que sólo un adecuado conocimiento de las mismas puede asegurar la eficiencia del uso de recursos públicos en los sistemas de ayudas e incentivos al sector empresarial.

Para darnos cuenta de la importancia del trabajo ¿Qué cobertura y carácter tiene el estudio?

La importancia intrínseca del Estudio viene dada por centrarse en las unidades empresariales de micro, pequeña o mediana dimensión, que constituyen el 99,9% de las empresas españolas y que representan (sin incluir las microempresas sin asalariados) más del 68% del valor añadido de la economía española y del 79% de su empleo total. Su cobertura es la más amplia entre las bases de datos españolas públicas, ya que en 2007 abarca 329.641 microempresas (1 a 9 trabajadores), 68.703 pequeñas (10 a 49 trabajadores), 18.525 medianas (50 a 249 trabajadores) y 1.910 grandes empresas (de 250 o más trabajadores, con cifras de negocio inferiores a 1.000 millones €, que sirven como referencia comparativa de las PYME). Y los detalles de sus análisis, por segmentos de dimensión empresarial, Comunidades Autónomas, Sectores de la CNAE, especializaciones productivas por CCAA, panel de empresas con depósitos continuados de cuentas, o muestra de empresas con inversiones en I+D, la configuran como la de mayor riqueza informativa. Por lo que concierne a su representatividad, puede apuntarse que las medianas empresas que incluye en 2007 suponen casi el 75 por ciento del total de empresas de esa dimensión censadas por el DIRCE (INE), en tanto que sus micro y pequeñas empresas, así como las PYME en su conjunto se aproximan al 40 por ciento de dicho total.



<<Las Pymes españolas tienen un déficit de gestión respecto de las de otros países europeos
. El Estudio proporciona un instrumento de análisis, claro, sistemático, basado en la metodología contable y de libre acceso, que ayuda a transformar la mayor información en mejor conocimiento.>>


¿Qué efectos sobre la PYME pone de manifiesto el informe respecto de la actual crisis económica?


Como es obvio, la utilización de datos contables dota al Estudio más de una perspectiva estructural que coyuntural, pero en ese sentido la transición del ciclo económico entre 2006 y 2007 pone de manifiesto las consecuencias de fondo que la crisis económica generalizada ha supuesto para las PYME españolas. De forma sintética, la caída de la rentabilidad económica en todas las empresas salvo en las pequeñas que, al estar más representadas en las industrias manufactureras, han evidenciado tanto la posibilidad de obtener mayor márgenes de beneficio con productos de mayor valor añadido como una mayor eficiencia en la administración de su activo para generar ventas. En los restantes segmentos de dimensión, más polarizados en las actividades inmobiliarias y de servicios a las empresas, así como en el comercio y la construcción, se producen caídas significativas tanto en los márgenes de beneficio como en la rotación de los activos. En los indicadores financieros, la evidencia de un menor apalancamiento financiero en todas las PYME. Que es el resultado del cambio al alza de los tipos de interés ya desde 2006 y del elevado endeudamiento acumulado por las empresas durante la fase anterior de tipos reales prácticamente nulos. Los costes financieros se incrementan sobre todo en las PYME de mayor tamaño, por su mayor endeudamiento, pero también en las microempresas, que evidencian así la sensibilidad de su modelo de rentabilidad a las condiciones financieras del entorno. Y el endeudamiento se reduce en todas las PYME, debido a las restricciones crediticias que ya se empiezan a aplicar en 2007 por las entidades financieras, pero que incide sobre todo en las empresas de menor dimensión.

Con estos datos ¿Considera acertado el modelo productivo propuesto por el ejecutivo?

<< La cobertura del Estudio es la más amplia entre las bases de datos españolas públicas, ya que en 2007 abarca 329.641 microempresas (1 a 9 trabajadores), 68.703 pequeñas (10 a 49 trabajadores), 18.525 medianas (50 a 249 trabajadores) y 1.910 grandes empresas (de 250 o más trabajadores, con cifras de negocio inferiores a 1.000 millones €, que sirven como referencia comparativa de las PYME).>>

 

El cambio del modelo productivo de un país es más enunciativo que dispositivo. No se puede cambiar de la noche a la mañana ni la dimensión media de las empresas, ni su especialización productiva, ni su grado de intensidad relativa entre los factores trabajo y capital, o su apuesta por los factores intangibles de competitividad, como la I+D o la formación. Ese cambio es sobre todo una declaración de intenciones, que va en el buen camino, pero que debe afrontar simultáneamente la potenciación de una estructura empresarial de micro y pequeñas empresas, que si por algo se caracteriza es por el mantenimiento del empleo medio en cualquier fase del ciclo económico. De hecho, y pese a evidenciar ligeras reducciones en los promedios de empleados fijos y no fijos durante los últimos años, las microempresas y las empresas pequeñas siguen muy cercanas a los datos del primer Estudio de 1999, empleando, aproximada y respectivamente, un promedio de 4 trabajadores (aproximadamente 3 de los cuales son fijos) y 19 trabajadores (12 fijos). En tanto que son las medianas y grandes empresas las que van reduciendo paulatinamente su empleo promedio, tanto fijo como no fijo. En cuanto a las posibilidades de invertir en factores intangibles de competitividad como la I+D+i como palanca para forzar el cambio de modelo productivo que precisa la economía española, el Estudio enseña que su éxito debe basarse en la previa eficiencia y rentabilidad de las empresas, en una posición favorable de su liquidez, y en unos gastos medios de personal lo suficientemente elevados para incentivar tanto su mayor formación como su aportación a producciones de alto valor añadido. Factores que no son precisamente los más representativos de la coyuntura económica actual, y que deben añadirse a la evidencia de las restricciones que el mayor endeudamiento bancario pone a las inversiones en activos intangibles por parte de las empresas.


¿Qué datos y conclusiones adelanta el informe con el anexo incluido sobre el avance de los resultados de aplicación del nuevo Plan General Contable correspondiente al ejercicio 2008?

Los datos de Avance del ejercicio 2008, presentados según el Nuevo Plan Contable y los nuevos criterios de segmentación de las PYME de la Comisión Europea, abarcan 62.516 microempresas, 14.577 empresas pequeñas, 2.261 empresas medianas y 622 empresas grandes, que representan en su conjunto alrededor del 8% de las PYME societarias españolas con asalariados. Son datos que permiten corroborar la especial virulencia de la crisis sobre las empresas españolas en el año en el que técnicamente nuestra economía entró en recesión, hasta el extremo de motivar espectaculares caídas interanuales en todos los componentes de la rentabilidad, e incluso hacer aparecer en las microempresas un apalancamiento financiero reductor (rentabilidad financiera menor que la rentabilidad económica) que no se observaba desde 1996. Las principales causas, la elevación de los tipos de interés y las restricciones financieras, con cifras tan espectaculares como el alza interanual del 178% en los gastos financieros de las microempresas, y las reducciones interanuales del endeudamiento de entre el 10 y el 13% en todas las PYME respecto de 2007. En cuanto a los resultados netos medios, sus caídas interanuales confirman el acelerado empeoramiento de la situación de las empresas españolas entre 2007 y 2008, así como una incidencia tanto mayor de la crisis conforme sea menor la dimensión de las empresas: microempresas (-85'92% en 2008, y -8'49% en 2007); pequeñas (-40'28% en 2008, y -7'43% en 2007); medianas (-28'93% en 2008, y -11'18% en 2007); y grandes (-30'79% en 2008, y +8'18% en 2007).

 

<<El cambio del modelo productivo de un país es más enunciativo que dispositivo. No se puede cambiar de la noche a la mañana ni la dimensión media de las empresas, ni su especialización productiva, ni su grado de intensidad relativa entre los factores trabajo y capital, o su apuesta por los factores intangibles de competitividad, como la I+D o la formación. >>


Fuente: Newsletter AECA Nº 48 - Marzo 2010