Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "Es necesaria una reforma emergente, temporal y urgente para detener la sangría del paro escandaloso que padecemos"





Juan Antonio Sagardoy


Presidente de la Fundación Sagardoy




 

La crisis actual tuvo en 2007 un origen financiero afectando posteriormente a la economía real; en el caso español ¿qué influencia pudo tener la regulación laboral en incrementar o moderar el efecto de la misma?

Hay que ser justos. Entre lo económico-financiero y lo laboral, la balanza de causa de la crisis se inclina de modo poderoso al primer factor. Pero, desde luego, que nuestra legislación y cultura laboral (ya que nuestros convenios y nuestros hábitos laborales tienen gran importancia) tuvieron un efecto dañino adicional relevante. Es como si una granizada importante nos pilla con un tejado deficiente y deja la casa maltrecha. El culpable es el granizo pero si el tejado hubiera sido resistente se hubiera evitado o minimizado la desgracia. O cuando contraemos una enfermedad vírica y nos coge con las defensas bajas: se agudiza la enfermedad.

Por ello, si ya en tiempos de bonanza se pedía, con razón, cambios normativos, en éstos de tormenta son necesarios más que nunca. ¿Y en qué sentido? Pues, fundamentalmente, logrando que las empresas, en su continuo devenir, tengan en la ley y sobre todo en los convenios, un campo de juego flexible y acomodado a las circunstancias, en lugar de un corsé de hierro que acaba asfixiando a la empresa. No puede ser que el síndrome laboral de Santa Rita (lo que se da no se quita) se entronice como un dogma. Que los salarios, la jornada, los perfiles profesionales, las funciones que se desempeñan, etc., sean incólumes, invulnerables a las circunstancias favorables o adversas de la empresa, resulta nefasto cara a la competitividad. Ya sé que ahora hay mecanismos de modificación de condiciones de trabajo y descuelgue salarial de los convenios, pero la regulación es compleja y rígida.

En definitiva, tenemos que efectuar cambios estructurales en nuestro mercado de trabajo (flexibilidad, flexibilidad y flexibilidad) para que cuando mejore la economía (que es el agua) el barco (que es el empleo) tenga unas velas (que son las leyes laborales) que empujen y no lastren.

Pero, además, y con independencia de ello, ahora es necesaria una reforma emergente, temporal y urgente para detener la sangría del paro escandaloso que padecemos. Y esa cirugía de urgencia casa mal con medidas paliativas, suaves, no dolorosas.

<<Que los salarios, la jornada, los perfiles profesionales, las funciones que se desempeñan, etc., sean incolúmes, invulnerables a las circunstancias favorables o adversas de la empresa resulta nefasto, cara a la competitividad.>>

Como dije hace poco en una entrevista a ABC, de una vez por todas, habría que quitarse la careta, dejar de pensar que lo precario siempre es malo y aborrecible y pensar que aunque lo precario es malo, evidentemente, también es bueno cuando sirve para arreglar una situación dramática como es la del empleo. En esa línea habría que instaurar un contrato mucho más flexible que los actuales, con unos mínimos razonables, pero no los mínimos al uso en los convenios. Sería una contratación excepcional, durante uno o dos años, que llevaría aparejada un control por parte de los agentes sociales y la Administración. Un contrato distinto, flexible y único, algo parecido al contrato para el fomento del empleo que se utilizó en el año 82, un contrato que no tenía más causas que la de crear empleo, que fue muy denostado, calificado de contrato basura, pero que creó 2,5 millones de puestos de trabajo. Hay que ser realista. En Alemania, por ejemplo, existe el "contrato de llamada", que permite a las empresas, con unos días de anticipación, modular las llamadas para trabajar.



¿Cuáles son los aspectos más positivos de la reforma del mercado de trabajo que recientemente han pactado los agentes sociales y el Gobierno?

La reciente reforma (ley 35/210 y RDL 1/2011) tiene de positivo que intenta responder -gobernando- al descalabro del desempleo y con medidas de interés como son las ayudas a la contratación de jóvenes, la instauración de Agencias privadas de colocación, una mayor flexibilidad en la modificación de condiciones laborales y de los descuelgues. Pero son medidas poco profundas y además insuficientes porque faltan más. Por ejemplo, la reforma de la negociación colectiva que vamos a ver en qué queda, pues es la espina dorsal del sistema de relaciones laborales.


<<Es fundamental que los despidos objetivos se objetivicen en cuanto a sus causas de modo que desaparezca el papel de los jueces como "empresarios virtuales".>>


En su opinión, ¿qué reformas quedarían pendientes como imprescindibles y cuáles serían deseables

Acabo de contestarlo en la pregunta anterior, pero añadiría como imprescindible una reforma de la negociación colectiva de modo, que bien sea por contenidos o por estructura, la empresa tuviera mucho más ámbito de decisión en las condiciones a implantar en su seno. Que no le vinculen hasta en los minutos del horario. Que tenga mucho más margen de adaptación a su situación.

Asimismo, un contrato único de trabajo sería muy saludable igual que la flexibilización del contrato de trabajo a tiempo parcial y la implantación en serio del teletrabajo.

Y finalmente, aunque sin ánimo exhaustivo, es fundamental que los despidos objetivos se objetivicen en cuanto a sus causas de modo que desaparezca el papel de los jueces como "empresarios virtuales". Y es que al final, con la dicción legal vigente, a los jueces se les pide más opiniones que fallos.

¿Se garantiza la estabilidad del sistema de pensiones con el alargamiento de la edad de jubilación y el cambio en el cómputo de la pensión?, ¿serían precisas medidas adicionales?

El sistema de pensiones con las medidas tomadas va a evitar su colapso, pero no va a lograr una salud robusta. Ésta solo vendrá cuando se instaure un sistema mixto de capitalización y de reparto. Todo lo demás son parches.


La declaración Transforma España de la Fundación Everis ha sido un paso desde la sociedad civil, como firmante de la misma, ¿cuál era su objetivo y cómo valora su repercusión?

El objetivo es, por un lado, potenciar la sociedad civil y por otro, aportar ideas sensatas de amplio espectro. Yo creo que ha cumplido su propósito pues ha tenido bastante eco y ha movido el mundo de las ideas. Veremos si lo hace en el de las voluntades.


Usted preside la Fundación Sagardoy, ¿cuales son las principales líneas de actuación de la misma?

Nuestra Fundación, tiene una triple función: Formación, Investigación y Publicaciones.

En esa línea se organizan Programas de Formación como el Master en Abogacía Laboral, Programas Executives de Alta Especialización y Seminarios Monográficos, toda la formación está orientada al asesoramiento jurídico-laboral, las relaciones laborales y el empleo.

La Fundación diseña formación in company, como un servicio de asesoramiento a las empresas cuyo objetivo es el diseño de programas formativos a medida para cubrir las necesidades concretas de cada organización.

Los proyecto de investigación se realizan a demanda de distintas organizaciones públicas y privadas para profundizar en diferentes temas de gran sensibilización social: a título de ejemplo: el desempleo juvenil, alternativas en el marco laboral que incentiven el crecimiento de las PYMES, La Responsabilidad Social Corporativa de las empresas, etc.

Además la Fundación Sagardoy cuenta con dos Cátedras:

·• La Cátedra UNESCO de Promoción Socio-Laboral, que nace como un instrumento para facilitar la interrelación entre investigadores y profesores pertenecientes al ámbito de la promoción socio-laboral en sentido amplio, a través de redes de colaboración internacionales.
·• La Cátedra Marqués de Santa Cruz de Marcenado (CESEDEN-Fundación Sagardoy), como Foro para la ejecución de actividades de estudio, divulgación e investigación, relacionadas con el papel de las FFAA y la sociedad civil y viceversa.

Dentro de los nuevos proyectos de la institución que presido, están las publicaciones online con distintas finalidades, actualizar datos estadísticos, estudiar los convenios colectivos más destacados, las buenas prácticas seguidas en las empresas en torno a la negociación colectiva y la innovación en relaciones laborales y el mercado de trabajo en general.


Fuente: Newsletter AECA Nº 58 - Febrero 2011