Web contable / Entrevistas: actualidad contable / "¿Puede mejorarse el informe de gestión?"


José Antonio Gonzalo

Catedrático de la Universidad de Alcalá


¿Es necesario un desarrollo específico del contenido del informe de gestión? ¿Por qué en entidades cotizadas?

De los documentos que constituyen la información anual de las empresas, el informe de gestión es el único que no ha tenido, ni en España ni en muchos otros países, un proceso de estandarización. Al ser un informe en el que el órgano de administración de la entidad hace una exposición fiel sobre la evolución de los negocios y la situación de la entidad, junto con una descripción de los principales riesgos e incertidumbres a los que se enfrenta, ha habido una presunción de que los administradores sabrían en cada momento qué incluir. No obstante, las prácticas actuales son muy heterogéneas. Hay entidades cotizadas que elaboran informes de gestión muy detallados, mientras que otras dedican muy pocas páginas a justificar su actuación y resultados. Uno de los puntos más débiles, en general, se refiere a la cantidad y calidad de la información sobre evolución económica previsible. Sin embargo, los participantes en el mercado encuentran esencial, para la formación de las expectativas sobre los valores que guían la formación de precios, una justificación de la actuación de la empresa y una indicación, aunque sea a gran escala, de las perspectivas de futuro. Sabiendo por qué y cómo se han tomado decisiones, se puede proyectar mejor la situación actual hacia el futuro.

¿Hay alguna experiencia internacional en la estandarización de los informes de gestión?

Claro, hay experiencias que proceden tanto de organizaciones internacionales como de organismos de alcance nacional. La Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO) emitió en 2010 unos principios inspiradores del documento que en inglés se llama discusión y análisis de la gestión (management discussion and analysis) y el Comité de Normas Internacionales de Contabilidad emitió en 2011 un documento titulado IFRS Practice Statement on Management Commentary con recomendaciones sobre la filosofía que debe inspirar el informe de gestión y el contenido deseable. También hay experiencias en otros países de nuestro entorno como Alemania, Francia o el Reino Unido. La regulación más completa es, sin duda, la emanada de la Securities and Exchange Commission (SEC) norteamericana, que ha elaborado un conjunto bastante completo de información a suministrar en el informe de gestión de las entidades cotizadas en bolsa. La Guía elaborada por el Grupo de Trabajo español sigue la línea de sus predecesores, y la diferencia fundamental con ellos es que incorporar orientación algo más detallada y muchos ejemplos ilustrativos, sacados de los informes presentados por las empresas en España y en otros mercados.

 

<<Sabiendo por qué y cómo se han tomado decisiones, los usuarios pueden proyectar mejor la situación actual hacia el futuro.>>

¿Puede describir el contenido de la Guía en pocas palabras?

La Guía trata de hacer una reflexión sistemática sobre cómo abordar los problemas que plantea el informe de gestión, para permitir a las entidades que cumplan en espíritu con los requisitos legales que contiene. Por eso lo primero que plantea es un marco de referencia metodológico, compuesto por tres pilares: objetivos que cumple el informe, informaciones a incluir en el mismo y principios o reglas a seguir en su elaboración.

<<La Guía sigue la línea de sus predecesoras en otros países y en el ámbito internacional (IOSCO e IASC).>>

 

La Guía contiene una serie de recomendaciones sobre cómo tratar la información a incluir, que se desarrolla en nueve apartados, donde se dan orientaciones sobre cómo incluir la información que se aconseja, desde la situación de la entidad hasta la evolución previsible o las transacciones con acciones propias. Sobre este apartado se ofrecen, en un apéndice, ejemplos a modo de ilustraciones. Las entidades tienen en este apartado una panoplia muy amplia de variables y matices que se les ofrecen para que decidan si deben incluir la información, y en caso de que así lo hagan, se les sugieren posibilidades de hacerlo.

La Guía se ha pensado para los informes de gestión consolidados, pero también se ofrece como modelo para los informes que las empresas deben preparar en sus cuentas separadas o individuales.

Una buena parte de los temas incluidos en la Guía como componentes del informe de gestión ¿no están también recogidos en las cuentas anuales y en el informe de gobierno corporativo? ¿Tiene algún sentido repetir en todos los sitios la misma información?

 

Uno de los defectos de la excesiva regulación de la información, especialmente si proviene de fuentes diferentes, es la repetición. El Grupo de Trabajo lo discutió largamente y lamentó la situación, por lo que tiene de incómoda y costosa. Como consecuencia de estas discusiones se elaboraron recomendaciones para evitar las duplicidades cuando ello era posible. La idea es que el informe de gestión es el sitio para explicar la estrategia y los planes de la entidad, así como la proyección futura más previsible de la actividad, pero no para dar información retrospectiva, salvo que sirva específicamente a estos propósitos. Pongamos el caso de los hechos posteriores al cierre de los estados financieros, que se explican en las cuentas anuales e incluso se ajustan para tenerlos en cuenta. En el informe de gestión no debería repetirse nada de lo que vaya en la información contable, sino complementarla con explicaciones, por ejemplo explicando qué consecuencias futuras puede tener un hecho posterior y cómo va a enfrentarse a las mismas el órgano de administración de la entidad. Con independencia de lo anterior, la información de las empresas necesita una fuerte dosis de racionalización que, entre otras cosas, evite duplicaciones. En este sentido pueden interpretarse los intentos de integrar toda la información de las entidades en un solo instrumento, que todavía es un conjunto de iniciativas particulares, pero puede inspirar actuaciones de los reguladores contables y financieros en el futuro.

Pero las entidades cotizadas pertenecen a sectores muy distintos y tienen tamaños dispares ¿valen las recomendaciones para todas ellas indistintamente?

Es verdad, no se puede tratar a todas las entidades de igual manera. Hay un principio de importancia relativa que se aplica de manera que cuando un apartado no es relevante puede suprimirse. Con independencia de ello, el Grupo de Trabajo, aconsejado en este extremo por la CNMV, vio desde el principio la necesidad de tener una Guía adicional para el sector bancario, cuya información relativa a la gestión es en muchos extremos muy especializada, de manera que en el documento final hay un apartado donde se hacen recomendaciones especiales para este sector. Además, el Grupo de Trabajo aprobó la elaboración de una especie de versión abreviada del informe de gestión para pequeñas y medianas empresas cotizadas, que también se incluye como un apartado en la Guía, de manera que se simplifica el contenido y se dan indicaciones de cómo cumplimentar cada uno de los extremos para que no resulte gravosa su cumplimentación. La Guía de PYMES cotizadas puede ser aplicada por un 30 por ciento de las entidades con valores en el mercado.

 

<<…el informe de gestión es el único documento de los que componen el informe anual que no ha sufrido un proceso de estandarización…>>

¿Quiénes componían el Grupo de Trabajo convocado por la CNMV para elaborar la Guía?

Se trató de incluir en el Grupo a los principales implicados en la elaboración, verificación y uso del informe de gestión. Entre el pleno y los grupos especializados han trabajado en el documento unas cincuenta personas, pertenecientes a empresas cotizadas, firmas de auditoría y analistas de inversiones. El apoyo de la CNMV (Departamento de Informes Financieros y Corporativos de la Dirección General de Mercados) ha sido constante, pero debo remarcar que ha habido una total libertad para tomar decisiones en el Grupo de Trabajo, de forma que fuera el auténtico autor del documento. En el subgrupo de banca intervino activamente el Banco de España con sugerencias muy valiosas.

<<… la diferencia fundamental con otras Guías está en unas explicaciones más detalladas y una serie de ejemplos ilustrativos…>>

 

¿No le parece que esta Guía tiene un coste importante de implantación en las entidades que la vayan a utilizar? ¿No hay una tendencia a reducir cargas administrativas a las empresas?

No se trata, con la Guía, de dar más información, sino de informar mejor, de forma que se cumplan unos requisitos esenciales de relevancia y fiabilidad. Por otra parte el seguimiento es totalmente voluntario, si bien la declaración de cumplimiento que las entidades pueden incluir en su informe financiero solo es viable si cumplen con todos los aspectos contenidos en el marco de referencia de la Guía. Esperamos que, por la prudencia con la que se han hecho las propuestas y por el grado de participación y consenso alcanzado, las entidades cotizadas se animen a cumplir con los principios y el contenido que se ofrece en el documento. Es más, pienso que muchas empresas grandes no cotizadas pueden encontrar ventajas en seguir las recomendaciones de la Guía y declararlo explícitamente.

Las entidades emiten informes donde explican las actuaciones derivadas de su responsabilidad social o ambiental ¿cómo se ha visto la relación que estos informes voluntarios tienen con el informe de gestión?

En la Guía se ha incluido un conjunto muy completo de indicadores financieros y no financieros, tanto generales como de sectores específicos, utilizados frecuentemente por las entidades cotizadas. Son sugerencias que se hacen para que en cada caso se calculen y presenten los más relevantes y significativos de la actividad. Con todo el Grupo de Trabajo no pretendió sustituir la labor de otras organizaciones que se han preocupado de elaborar y publicar indicadores. Es el caso de la AECA, cuya labor en este campo era suficientemente conocida y valorada por los miembros del Grupo, lo que se reconoció mediante una referencia expresa al Documento conjunto de las Comisiones de Principios y Normas de Contabilidad, Responsabilidad Social Corporativa y Nuevas Tecnologías y Contabilidad, emitido en 2013, que lleva el título de Información integrada: el Cuadro Integrado de Indicadores (CIIFESG) y su Taxonomía XBRL.

El informe de gestión no se audita ¿cree que ganaría valor si fuera sometido a verificación por parte de expertos independientes?

Entre otras cosas, el informe de gestión no se audita porque no tiene un desarrollo normativo que permita su estandarización, que por otra parte es difícil de alcanzar plenamente, puesto que debe dejarse a cada entidad que exponga su actuación, sus perspectivas y sus planes de la manera que le parezca conveniente. No obstante, toda información de parte, como el informe de gestión, adquiere mayor relevancia y fiabilidad si se la somete a un proceso de verificación, donde al menos se compruebe que las afirmaciones tienen base en la estructura, la estrategia, los modelos de negocio y la evolución previsible de sus principales magnitudes. En la Guía se recomienda a las Corporaciones de auditores que emitan una guía para que sus miembros puedan emitir un informe que proporcione un grado razonable de seguridad a los usuarios del informe de gestión.

 

<<…como otros documentos… el informe de gestión adquiere mayor relevancia y fiabilidad si se la somete a un proceso de verificación.>>

Esta Guía es una recomendación. ¿Piensa que podría emitirse una norma de obligado cumplimiento en algún momento?

Esta es la evolución que se ha registrado en los mercados de valores más exigentes. No en Europa, desgraciadamente, pero sí en los Estados Unidos, donde la información a incluir está regulada al detalle. En ese mercado están mal vistas las informaciones sobre el futuro, pero se describe con minuciosidad la situación presente y la estrategia que se está siguiendo. En otros países como el Reino Unido, la información prospectiva es muy importante. Creo que en un futuro la CNMV podría plantearse un desarrollo normativo obligatorio en la línea de esta Guía, aunque hoy lo más urgente es evitar las duplicidades. También deseo destacar que la Guía se ofrece como vehículo de inspiración para los informes de gestión de las empresas no cotizadas, en especial de las grandes, o de las que estén en proceso de entrar a cotizar en el mercado.

Fuente: Newsletter AECA Nº 86 -Septiembre 2013