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Web contable / Normas internacionales de contabilidad / Principales cambios... / 3. Elementos de los estados financieros: reconocimiento y valoración
Las definiciones de activo y pasivo del marco conceptual recogidas a
continuación
Un activo es un recurso controlado por la entidad,
como consecuencia de sucesos pasados, del que la empresa espera obtener,
en el futuro, beneficios económicos.
Un pasivo es una obligación presente de la
empresa, surgida a raíz de sucesos pasados, al vencimiento de
la cual y para cancelarla, la entidad espera desprenderse de recursos
que incorporan beneficios económicos.
El patrimonio neto, o fondos propios, es la parte
residual de los activos de la empresa, una vez deducidos los pasivos.
Según estas definiciones, que muestran condiciones muy estrictas
para la identificación de los elementos que componen el balance
de situación, no podría ser calificado como activo una máquina
inútil ni los gastos de constitución y primer establecimiento
de la empresa. Por el contrario, un activo adquirido en régimen
de arrendamiento financiero cumple, por lo general, las condiciones impuestas
para su clasificación como activo.
Los pasivos identificados en la entidad deben cumplir las condiciones
de la definición, y todos las obligaciones que la cumplan deben
reflejarse como pasivos. Así, el pasivo devengado por fondos de
pensiones u obligaciones similares con los trabajadores es un pasivo,
mientras que una provisión para pérdidas futuras o para
reparar un daño todavía no causado no podría ser
nunca un pasivo.
Los activos netos (activos menos pasivos) son el patrimonio neto o fondos
propios de la entidad, y representan los intereses de los propietarios
en la misma. No puede haber activos ni pasivos con los propietarios en
su condición de tales.
Las definiciones de gastos e ingresos del marco conceptual son las recogidas
a continuación:
Ingresos son los incrementos en los beneficios económicos,
producidos a lo largo del periodo contable, en forma de entrada o incrementos
de valor de los activos, o bien como decrementos de los pasivos, que
dan como resultado aumentos del patrimonio neto, y no están relacionados
con las aportaciones de los propietarios a ese patrimonio.
Gastos son los decrementos en los beneficios económicos,
producidos a lo largo del periodo contable, en forma de salidas o disminuciones
de valor de los activos, o bien como surgimiento de pasivos, que dan
como resultado decrementos en el patrimonio neto, y no están
relacionados con las distribuciones realizadas a los propietarios.
No hay, a tenor de las definiciones, una identificación autónoma
de ingresos y gastos, por lo que se deben localizar y valorar atendiendo
al nacimiento o cambio de valor de los activos y pasivos, que no tengan
relación con las transacciones realizadas con los propietarios.
De esta forma, se producen gastos por depreciación de los activos
o por nacimiento de pasivos, mientras que se producen ingresos por revalorización
de los activos o por decremento del valor de los pasivos.
Por ejemplo, una venta de existencias da lugar a sendas partidas de gastos
e ingresos. Los ingresos vendrán dados por la aparición
de un saldo de clientes, mientras que los gastos quedarán identificados
por el valor de los inventarios dados de baja por haber sido cedidos a
un tercero. También hay muchos gastos que aparecen sin relación
alguna con ingresos (por ejemplo una pérdida por incendio), al
igual que ingresos sin relación alguna con gastos (por ejemplo
la revalorización de la cartera de inversiones financieras mantenidas
para negociación)
Los flujos de fondos en la empresa vienen definidos por los movimientos
de la posición de efectivo (que incluye otros equivalentes líquidos
como inversiones muy líquidas o préstamos a muy corto plazo),
de manera que son cobros o entradas
los aumentos de los saldos de efectivo, mientras que son pagos
o salidas de efectivo las disminuciones de tales saldos.
El reconocimiento de los anteriores elementos de los estados financieros,
esto es,su incorporación a los estados financieros, requiere dos
condiciones:
a) que sea probable que cualquier beneficio
económico asociado con la partida llegue o salga de la empresa,
y
b) que la partida tenga un coste o valor que pueda ser
medido con fiabilidad.
Cuando no se puede reconocer un activo, un pasivo, un gasto o un ingreso,
por ejemplo por que la posibilidad de obtener los beneficios derivados
es sólo posible(no probable) o porque es imposible valorar la partida,
cabe la posibilidad de informar de ello en notas a los estados financieros.
Informar por medio de notas no tiene la misma validez que reconocer el
elemento, y debe considerarse un sustitutivo de peor calidad, que viene
obligado por razones de imposibilidad.
Autor: José Antonio GONZALO ANGULO – Universidad
de Alcalá
© Gonzalo Angulo, JA (2003): "Principales cambios que suponen
las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) respecto
al Plan General de Contabilidad (PGC)", 5campus.org, Contabilidad Internacional
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