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Web contable / Artículos de interés / Auditoría: queremos cambios para mejorar
Por Rafael Cámara Rodríguez-Valenzuela
Presidente del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España
La cita anual más importante de la auditoría en España llega en un momento crucial, no sólo para conocer los avances e inquietudes de la profesión, sino para todos los que intervienen en relaciones mercantiles y que deben aportar información financiera a los mercados o presentar sus cuentas anuales. Los importantes cambios normativos que acaban de aprobarse y los que están en marcha sitúan el XVI Congreso Nacional de Auditoría, que el Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España celebra esta semana en Tenerife, como una oportunidad única para conocer las consecuencias de esas modificaciones y el estado de los profesionales de la auditora, que reclaman mayor atención ante la creciente importancia que la sociedad le está otorgando a su función, declarada de interés público por la Unión Europea.
Pocas variaciones hay más trascendentes en la vida económica de una empresa que la herramienta de uso diario que supone la contabilidad. Por eso, cualquier cambio en esta materia resulta fundamental para los que deben aportar y conocer una relevante información financiera, que además posibilita que día a día se tomen miles de decisiones empresariales.
Por ello resulta imprescindible contar con normas claras en materia contable, que eviten múltiples interpretaciones que acaban generando una elevada dosis de inseguridad jurídica, lo que perjudica la toma de decisiones empresariales, es foco de discrepancias y repercute de forma negativa en la transparencia y en la confianza empresarial.
Para evitar todos esos riegos se debería buscar el máximo consenso y apoyo de todos los que utilizan esa herramienta y que se traduce en información financiera para el conjunto de la sociedad. Y con más motivo si estas modificaciones afectan a toda las actividades económicas y significan un giro radical en los tradicionales conceptos contables.
Planes de contabilidad
Esta deseable situación de acuerdo no se ha producido, lamentablemente, en España durante el proceso de tramitación y aprobación de los nuevos planes de contabilidad que acaban de ser aprobados por el Consejo de Ministros y que entrarán en vigor dentro de poco más de un mes. El regulador en esta materia, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, ha mostrado una despreocupación absurda y falta de talante por alcanzar un consenso en la principal herramienta que aplican la empresas para ordenar su actividad.
De nada sirve crear grupos de trabajo de expertos reconocidos si sus sugerencias y aportaciones son ignoradas. A pesar de que desde la principal corporación de auditoría de cuentas y desde importantes instituciones empresariales y financieras hemos advertido sobre la falta de claridad y los perjuicios que el proyecto de Plan General de Contabilidad ocasionaría a empresas, gestores y auditoras, el regulador ha preferido imponer su redacción sin explicar por qué ese empeño en aprobar una norma repleta de lagunas, tanto en el marco conceptual como en las cuestiones técnicas, incompleta, confusa, que dará lugar a interpretaciones y que ocasionará complicaciones innecesarias a los que intervienen en los mercados. Incluso ha reconocido que en cuatro o cinco años será necesaria una nueva reforma.
Congreso de Auditoría
Esta situación se analizará en el Congreso de Auditoría por parte de acreditados expertos, así como se debatirá sobre el impacto que las reformas tienen en los principales reguladores y supervisores de nuestro país con la intervención de destacados profesionales de instituciones del prestigio del Banco de España o la CNMV.
Bajo el lema La Auditoría: una profesión en alza, las numerosas sesiones de trabajo van a permitir tomar el pulso a la profesión auditora, que viene reclamando cambios de gran calado en cuestiones clave que afectan no sólo a la profesión sino al propio funcionamiento de esa pieza fundamental que supone la transparencia y la fiabilidad de la información financiera.
Porque es imprescindible debatir sobre la regulación y la supervisión de la auditoría en España, superar su actual modelo, que ha quedado desfasado por la realidad económica y por la reciente aprobación de la Octava Directiva de la Unión Europea sobre auditoría de cuentas, que establece el marco regulatorio de la profesión para los próximos años y que es obligatorio trasponer.
La fiabilidad, transparencia y confianza generada por el auditor conduce a la necesidad de reforzar su independencia y que la faceta supervisora se reinvente con un nuevo modelo para cumplir el papel que la auditoría del siglo XXI exige. Un modelo cuyos criterios dibuja la Octava Directiva y que pasa por ser independiente del Poder Ejecutivo, con una alta calidad técnica y conocimientos de la realidad económica, y por tener en cuenta la voz de los organismos profesionales.
Estos y otros asuntos de indudable interés -sector público, Código de Ética, nuevas tecnologías- serán los protagonistas de este Congreso, de máxima oportunidad e indudable interés general.
Fuente: FIRMAS en EXPANSIÓN de 21-11-2007
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