| |
Web contable / Artículos de interés / José María Bové, de la Federación Europea de Auditores "Es necesario que todas las pymes europeas cuenten con las mismas reglas contables"
Por P. GONZÁLEZ. Madrid
El experto europeo cree que, a pesar de las críticas, la adaptación de la normativa española a las NIC "aporta a las empresas un grado de modernidad", y se adelanta a los trabajos de los organismos internacionales.
"Las pymes europeas necesitan disponer de unas normas contables, de un lenguaje común, para mejorar su competitividad, y para que pasen la asignatura de la internacionalización". Con este argumento defiende José María Bové, vicepresidente de la Federación Europea de Expertos Contables (FEE, según sus siglas en francés) el proyecto de adaptar las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) a las pequeñas y medianas empresas.
Se trata de una iniciativa adoptada, precisamente, por el organismo creador de tales reglas, el International Accounting Standards Board (IASB), que quiere trasladar a la Comisión Europea en 2009. Las NIC ya son obligatorias en la UE para los grupos que cotizan en bolsa; y en España se acaban de aprobar nuevos planes de contabilidad, uno de ellos específico para pymes, que sigue las reglas internacionales.
"Tenemos 27 países; y sus lenguas nacionales no van a cambiar; pero podemos unificar el lenguaje contable de las pymes, para que la información financiera sea fácilmente asimilable y comparable, y se les abra las puertas a la inversión y a los mercados exteriores", insiste Bové. La FEE, que agrupa a los profesionales auditores europeos, "apoya totalmente" según su vicepresidente, el proyecto de la IASB. Su borrador de NIC para las pymes ha sido sometido a un amplio proceso de consulta entre expertos, profesionales y empresas de la UE, y ahora está analizando las observaciones presentadas. Además, un centenar de empresas europeas medianas colabora con el IASB en un proyecto piloto, probando el nuevo plan contable en sus estados financieros.
"Los más listos"
Bové destaca que en este proceso "España se ha adelantado, y, a lo mejor, hemos sido más listos que otros". "El nuevo plan contable aporta a las compañías españolas un grado de modernidad que habría que valorar de forma positiva; dejando al margen las críticas que se le han hecho por la falta de diálogo y la ausencia de transparencia en su elaboración", señala.
"Creo que vale la pena dejar de lado tradiciones contables que son accesorias, y darle una oportunidad a las pymes para que no se queden en la edad de piedra", señala el vicepresidente de la FEE.
En su opinión, el impacto de la reforma de la normativa contable es limitado en el tiempo, y, en cambio, supondrá indudables beneficios económicos: "El cambio de método tiene una repercusión en la cuenta de resultados de las empresas y el pago de sus impuestos; pero sólo afecta una vez, el primer año, y luego todos los demás son iguales. Pero, a cambio, esas reglas contables comunes aumentarían el PIB", sostiene Bové.
Un sitio en el IASB
El vicepresidente de la FEE cree que la Administración española debería tratar de conseguir un sitio en el IASB, un organismo que actualmente tiene un fuerte peso anglosajón, pero que será "el que determinará lo que tendremos que hacer, en materia contable, en los próximos años.
"La influencia europea continental en el IASB es escasa; por eso es importante estar ahí, para llevar nuestra cultura. Deberíamos ser capaces de trasladar a este organismo nuestras experiencias, la tradición contable española, los planes de 1973 y de 1990, y el que se acaba de aprobar, con un gran trabajo realizado por muchos profesionales españoles", dice Bové. Y remata: "Eso sólo es cosa de ponerle ganas".
Fuente: ECONOMÍA en EXPANSIÓN de 03-12-2007
|
|