Web contable / Artículos de interés /  "Me preocupa el trato fiscal distinto por las agencias tributarias regionales"

Por María A.Caro.Madrid


El nuevo presidente de AEDAF, Juan Carlos López-Hermoso, aboga por una nueva forma de articular las relaciones entre el ciudadano y la Administración Tributaria y considera que el modelo actual es "asimétrico" y "desequilibrado".

La Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) acaba de renovar su Comisión directiva con Juan Carlos López-Hermoso al frente de la institución para los próximos cuatro años. En esta entrevista, el nuevo presidente explica a EXPANSIÓN su parecer sobre algunas de las medidas en materia tributaria anunciadas por los políticos en plena campaña electoral y comenta las líneas de actuación de su mandato.

Pregunta: ¿Qué opinión le merecen las reformas fiscales emprendidas por el Ejecutivo socialista en esta última legislatura?

Respuesta: La reforma del IRPF es la que se podría entrar a valorar, puesto que la gran reforma del Impuesto de Sociedades aún está por venir, como consecuencia de la reforma mercantil y contable, y deberíamos esperar a ver cómo es su aplicación para poder entrar a evaluar las consecuencias para las empresas. La tributación del ahorro en IRPF a un tipo único del 18%, salvo planes de pensiones, me parece que ha sido una medida muy acertada, en consonancia con los tiempos que corren. Sin embargo, es falso que haya una tributación idéntica con independencia del instrumento de ahorro que se elija, ya que tan sólo se trata de una identidad aparente, al tributar el instrumento financiero de una forma diferente que un instrumento inmobiliario que también es un producto de ahorro y no se sabe por qué tiene una tributación como renta regular. Otra crítica que yo resaltaría es que no me parece acertado que una renta pasiva tribute al 18% y los rendimientos del trabajo lo hagan al 43%. Las grandes perjudicadas de la reforma son los rendimientos del trabajo y de actividades económicas.

P.: Rajoy anunciaba esta misma semana una reducción en el Impuesto de Sociedades, que podría llegar a concretarse en cinco puntos, ¿Qué repercusiones podría tener en las empresas? ¿Cree que ésta y otras de las medidas fiscales que defiende el PP gozan de credibilidad?

R.: Desde luego toda medida que vaya dirigida a fomentar la competitividad me parece acertada. Si bien es cierto que una bajada a las empresas en el Impuesto de Sociedades implicaría que éstas van a disponer de más dinero para invertir y más creación de empleo, no hay ninguna medida neutra, sino que todas tienen un precio. Habría que saber cuál es la contrapartida de la reducción de impuestos ¿Habrá menos gasto social?, ¿menos inversión pública? En una campaña electoral estamos acostumbrados a que haya un nivel de superficialidad muy grande. Como ciudadano me molesta que no se entre a analizar en profundidad los efectos y consecuencias de las medidas.

P.: ¿Qué opina de un modelo organizativo donde exista una Agencia Tributaria Catalana, agencias tributarias en las CCAA con capacidad de gestionar los impuestos cedidos?

R.: Todavía no se tiene un conocimiento sobre cuáles van a ser las consecuencias y la aplicación. No tengo una opinión ab initio de cómo va a funcionar esto. A mí lo que me preocupa es que se rompa la unidad de mercado y haya un trato diferente en función del territorio. Las Comunidades Autónomas tienen capacidad normativa; no se armoniza y se producen situaciones de desigualdad. Resulta que con las diferentes legislaciones un ciudadano libre puede decidir ir a vivir a Madrid porque le es más rentable fiscalmente, lo cual es una razón legítima. Sin embargo, produce desigualdades y tratos discriminatorios porque no todo el mundo puede elegir cambiar de residencia. La aplicación de distintos criterios por parte de las Agencias Tributarias autonómicas será un galimatías si hay distintas interpretaciones y aplicaciones de la norma. Sin embargo, una organización con agencias autonómicas podría ser óptima siempre y cuando haya armonización y unificación de criterio entre ellas.

Los ciudadanos, "súbditos tributarios"

Pregunta: ¿Cómo deberían articularse las relaciones entre Hacienda y el ciudadano?

Respuesta: El modelo actual de relaciones entre la Administración Tributaria y el ciudadano está agotado. Es asimétrico y desequilibrado, siendo el ciudadano quien debe cuantificar e interpretar, liquidar e ingresar, haciendo parte del trabajo que corresponde a la propia Administración. Las obligaciones de información que impone Hacienda son, en algunos casos, desorbitantes. El ciudadano está perdiendo su condición para pasar a ser un súbdito tributario, siendo excesivas algunas de las obligaciones que, además, si se incumplen o si se equivoca implican sanción. No es de recibo que a 15 días para la finalización de la declaración del Impuesto de Sociedades, se imponga la obligación de presentación telemática de la declaración. Debe haber un mayor reequilibrio y simetría en las relaciones entre el ciudadano y la Administración y este es uno los objetivos de AEDAF para este nuevo mandato.

P.: ¿Cuáles son las principales líneas de actuación que pretende trazar? ¿Será rupturista con la gestión llevada a cabo por el anterior presidente?

R.: Entre mis prioridades figura adoptar una visión de futuro, que se anticipe a lo que se avecina, teniendo en cuenta el rol de esta profesión en la sociedad dentro de cinco o diez años. En el aspecto organizativo, pretendo ser innovador y transformar la gestión hecha hasta hora, profesionalizando la Asociación, dotándola de un equipo humano que sea capaz de elaborar informes, dictámenes y estudios con rapidez y adelantándose a los acontecimientos. La gestión hecha por el anterior presidente ha sido óptima , pero considero que hay aspectos que se pueden mejorar.





Fuente: ASESORES DE EMPRESAS en EXPANSIÓN de 11-01-2008