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Web contable / Artículos de interés / Las cuentas cambian e imponen una mayor profesionalización en la empresa
Por María Ciriza. Madrid
El Plan General de Contabilidad (PGC) está generando muchas dudas debido al grado de incertidumbre que hay en la aplicación de sus nuevas reglas. No obstante, los expertos insisten en que aporta importantes ventajas, como la aplicación de un lenguaje común.
Las dudas que se están planteando actualmente más de tres millones y medio de empresas son más que razonables. La obligación que tienen desde hace dos meses de aplicar en sus cuentas (del ejercicio de 2008) el nuevo Plan General Contable (PGC) supone dar una nueva prioridad al valor de los activos y a las operaciones financieras. Un trámite que, según los expertos reunidos en un encuentro organizado por EXPANSIÓN y KPMG no estará exento de protagonizar un periodo de gran incertidumbre por las diversas interpretaciones que se pueden llegar a dar.
Además, las diferencias que se observan entre aquellas empresas que empezaron a adaptarse hace ya cuatro años y aquellas otras que lo están haciendo ahora empieza a ser un problema. "Si, en la actualidad, quieres adquirir una sociedad, puede que no consigas entenderte en comunicación financiera por la complejidad de las transacciones", admite Miguel Hernanz, subdirector de Auditoria Interna de FCC.
Los expertos no dudan al afirmar que "se va a producir un periodo de incertidumbre, ya que el plan regula grandes líneas generales y no al detalle", explica Olga Sánchez, socia de KPMG. De momento, hay muchos principios que "están sujetos a diversas interpretaciones", añade Javier Ávila, subdirector general económico de Endesa.
A pesar de estas cuestiones, los profesionales de la materia no creen que se vaya a producir un escalón entre unas compañías u otras. "Habrá más profesionalización", declara Mar Pérez, directora financiera del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. En la actualidad, se empiezan a solicitar profesionales con otro tipo de formación. "No se trata sólo de hacer un cambio informático, sino de establecer un cambio en el perfil de los trabajadores", señala Ávila. Aparte de la formación técnica contable, "van a necesitar una formación adicional para determinados temas de nivel, como la valoración de tangibles e intangibles, las combinaciones de negocio o la valoración de los derivados financieros", explica Sánchez. El principal obstáculo se encuentra en que "no se sabe si este tipo de expertos están disponibles en el mercado", insiste Ávila.
A pesar de todo, estas nuevas obligaciones supondrán "un mayor conocimiento de lo que es el negocio y de la sociedad que has comprado", considera Hernanz. Por lo tanto, es preciso convertirse en el "aliado del negocio", comenta Tomás López de la Torre, socio de KPMG. Incluso es la ocasión adecuada para relacionarse con el resto de los negocios y mejorar así la calidad en la comunicación. "Hay que transmitir a la empresa la importancia del derivado y convencerla de que tiene que estar formada", aconseja López.
Las pymes son las que lo tienen más complicado por la falta de medios de que disponen. "La solución pasa por acudir a terceros, auditorías, asesorías o gestorías", aconseja Pérez. El empresario está más interesado en su negocio y "no va a dejar que este plan le apabulle", reitera.
Las operaciones que se verán afectadas por el plan como son los presupuestos, las transacciones o la consolidación no se sabe cómo van a ir influyendo en las empresas. "Cambia casi todo. Es una transformación profunda", admite Ávila. Las compañías que han presupuestado con los criterios de siempre "se van a encontrar un problema", añade Ávila.
En ocasiones, las transacciones se deciden en función de cuáles son los resultados que te van a aportar en un futuro. Algo que puede suponer un inconveniente porque, "cuando antes tenías que hacer una transacción, ahora, no la haces. Y si no lo tienes en cuenta puedes encontrarte con sorpresas desagradables", explica Ávila. Por lo tanto, "hay que analizar estas operaciones con tiempo. FCC dispone de dos o tres meses", comenta Hernanz. En cuanto al balance de apertura, se tiene la sensación de que "la gente lo ha hecho exactamente igual que en el ejercicio anterior, pero ya tendrán tiempo de ajustarlo", opina Pérez.
Transparencia
Los profesionales también creen que el plan mejorará la calidad financiera y concederá mayor transparencia al sistema. De esta forma, se establece un lenguaje contable global único. "Europa ha dado un paso importante. No sólo proporcionará credibilidad a los estados financieros, sino que facilitará la salida al exterior", indica Ávila. Para Hernanz, es un salto aún mayor, porque "se percibirá cómo una compañía interpreta su negocio. Se podrán visualizar los riesgos", concluye.
Fuente: EMPRESAS en EXPANSIÓN de 27-02-2008
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