Web contable / Artículos de interés /  Los inversores revisan su estrategia para superar el chaparrón del Plan General Contable

Por M. Ciriza / A. I. Gracia. Madrid

La historia es testigo de que la tradición contable en España siempre ha funcionado. Por eso, los expertos no entienden cómo el legislador español no ha hecho "un traje más a medida" para que las pymes no se queden descolgadas ante el cambio.

El nuevo Plan General Contable (PGC) supone un cambio radical de filosofía. Es un punto intermedio entre el antiguo plan de 1990, que daba más importancia al valor de las aportaciones de los socios, y las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera), en las que prevalece una mayor información sobre el activo de una empresa. Una situación que implica proyectar una mayor relevancia a la información que interesa a los posibles inversores.

¿Cómo se van a comparar ahora las cifras? Con la nueva clasificación de activos y pasivos, el criterio de valor razonable diferencia la gestión que la empresa vaya a hacer de ellos. "Me parece imposible que la contabilidad represente el valor de las compañías", admite Miguel Zurita, socio de Mercapital. Para Pablo Gallo, socio de 3I Europe PLC, el objetivo "es absolutamente loable, pero tiene un punto sensacionalista", opina.

Reflejo

Por su parte, la contabilidad pretende "reflejar de la mejor manera posible el valor de los activos y pasivos", define César Ferrer, socio director de KPMG. Lo que ocurre es que, con la introducción de este criterio, "se introduce un nuevo elemento juicioso". Es decir, "ahora se pretende transmitir el qué y el por qué. Algo a lo que no estábamos acostumbrados a ver en las memorias", explica Ferrer.

Zurita considera que es esencial ver cómo se refleja el juicio realizado y no sólo el resultado de ese juicio. "Esto, en una pyme, probablemente sea imposible", confiesa. De hecho, "la contabilidad no puede pretender sustituir el juicio de un analista".

Precisamente, lo que le achaca al plan José Luis Sánchez, miembro del Instituto de Analistas Financieros, es que "se plantea como un traje hecho a medida para un tipo de personas: las empresas cotizadas del Ibex 35". ¿Y qué ocurre con las pequeñas y medianas? "Lo que les pide el PGC es excesivo", recalca Sánchez. Además, es consciente de que "la información debe ser homogénea y debe equipararse a las normas europeas". Por lo tanto, "el problema no reside tanto en el plan en sí, sino en hacer llegar a los usuarios la información precisa para que lo puedan aplicar".

Jorge Herreros, director de KPMG, estima que las nuevas normas "no tienen que reflejar tanto el valor de una empresa, sino que la información financiera anticipe lo que le va a ocurrir a la empresa". ¿Cómo se ven afectados los inversores? "Los nuevos inversores son más sofisticados que nosotros", declara Álvaro Mariátegui, consejero delegado de Nazca Private Equity. Esto significa que "al inversor lo que le va a preocupar es el grado de subjetividad que aplica su gestor", sostiene.

Según Zurita, las entidades de capital riesgo conviven con tres preocupaciones. "La adaptación de las compañías participadas a este plan, que piden desesperadamente ayuda y no obtienen respuesta; la obligación de consolidar los fondos y la interpretación del planteamiento de nuevas inversiones", resume.

Acotar la definición

Sánchez calma el ambiente cuando dice que todo proceso de reforma conlleva años de adaptación, aunque una de sus mayores preocupaciones es "no contar con un marco regulatorio definido". En contra, Ferrer replica que se han levantado muchas dudas con la aplicación de ciertas normas. "¿Cómo aplican los participantes de los private equity el nuevo plan? Es una duda planteada al Icac y nadie nos lo ha resuelto porque hay dos posibles lecturas", ejemplifica.

Los expertos parten de la base de que la filosofía del plan es indiscutible. Sin embargo, se preguntan si se estará duplicando la carga de opinión. "A los private equity se les ha criticado por ganar mucho dinero y ser opacos, un adjetivo totalmente falso.
La opacidad parece que es porque se han incluido más criterios de terceros, y yo creo que es bueno para conseguir quitarse ese velo", afirma Mariátegui.

Historia

Echando mano de historia, recuerdan que la tradición contable en España siempre ha funcionado. Por eso, no entienden cómo el legislador español no diferencia dos tipos de negocio que son distintos, porque "dos trajes no tienen por qué ajustarse a un mismo cuerpo", añade Sánchez. Están de acuerdo en que tendría que haber hecho algo más a medida para que las pymes no se queden descolgadas. "¿Qué sentido tiene que por el simple hecho de que seas una compañía cotizada en bolsa te puedas comparar con tus vecinos europeos?", deja en el aire.

Desde siempre, los indicadores se han creado siguiendo una doctrina. Sin embargo, "la libertad intelectual de los profesionales que trabajan en el mercado hace peligrar la homogeneización de los criterios. Por favor, dejemos estos temas en manos de los expertos. Me preocupa que lleguemos a este nivel de intromisión", confiesa Sánchez. Los grandes temas, según García, deberían estar consensuados. Ferrer dice que, en este momento, es fundamental que "todos, no sólo reguladores, aporten un valor añadido al desarrollo de las normas contables".

Zurita se pregunta si en los próximos de cinco a diez años se va a vivir en una continua transición. Por eso, García considera indispensable anticiparse a lo que está por venir. "Hay que revisar cuáles serán los cambios contables que se producirán en los siguientes seis meses del año". Anima a hacer una reflexión ante el cambio y a mitigar el riesgo, "porque no podemos vivir con incertidumbre".

Un caso atípico ha sido el español, que desde 1990 no ha sufrido ningún cambio en las normas contables. A corto y medio plazo, Ferrer prevé periodos cortos de estabilidad para digerir grandes normas, "pero va a haber una evolución mucho mayor de lo que estamos acostumbrados en España".

 


Los expertos lo tienen claro

• "Es bueno dar mucha información e introducir un grado de subjetividad"
Álvaro Mariátegui. Consejero delegado de Nazca Private Equity

• "El objetivo del valor razonable es loable, pero tiene un punto sensacionalista"
Pablo Gallo. Socio de 3I Europe PLC

• "Es fundamental ver cómo se refleja el juicio realizado y no sólo el resultado"
Miguel Zurita. Socio de Mercapital

• "Todos, no sólo los reguladores, deben aportar valor al desarrollo de las normas"
César Ferrer. Socio de KPMG

• "El Plan se plantea como un traje hecho a medida para ciertas empresas: las cotizadas"
Luis Sánchez. Miembro de la Junta del Instituto de Analistas Financieros.





Fuente: EMPRESAS en EXPANSIÓN de 28-03-2008