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Prevención de riesgos laborales en los trabajadores autónomos

Las Administraciones Públicas competentes tienen el deber de promover una formación en prevención específica y adaptada a las peculiaridades de los trabajadores autónomos y adoptar una posición activa sobre la materia.

Cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades trabajadores autónomos y trabajadores de otra u otras empresas, así como cuando los trabajadores autónomos ejecuten su actividad profesional en los locales o centros de trabajo de las empresas para las que presten servicios, son de aplicación para todos ellos los deberes de cooperación, información e instrucción previstos en los apartados 1 y 2 del 24 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Por otro lado, las empresas que contraten con trabajadores autónomos la realización de obras o servicios correspondientes a la propia actividad de aquéllas, y que se desarrollen en sus propios centros de trabajo, tienen el deber de vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales por estos trabajadores.

Si los trabajadores autónomos tienen que operar con maquinaria, equipos, productos, materias o útiles proporcionados por la empresa para la que ejecutan su actividad profesional, pero  sin realizar esa actividad en el centro de trabajo de tal empresa, ésta asumirá las obligaciones consignadas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para fabricantes, importadores y suministradores (art. 41.1 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales).

En el caso de que las empresas incumplan las obligaciones indicadas en materia de prevención de riesgos laborales, asumirán las obligaciones indemnizatorias de los daños y perjuicios ocasionados, siempre y cuando haya relación causal directa entre tales incumplimientos y los perjuicios y daños causados, y ello con independencia de que el trabajador autónomo se haya cogido o no a las prestaciones por contingencias profesionales.

Se reconoce al trabajador autónomo el derecho a interrumpir su actividad y abandonar el lugar de trabajo cuando considere que dicha actividad entraña un riesgo grave e inminente para su vida o salud.

Por último hay que tener en cuenta que los derechos y deberes indicados en materia de prevención de riesgos laborales para los trabajadores autónomos se aplican sin perjuicio de las obligaciones legales establecidas para los trabajadores autónomos cuando tengan asalariados a su cargo, en su condición de empresarios.